Le dicen “ruta escénica” y no es por casualidad, es que tiene escenarios naturales que no se olvidan, montañas de diferentes colores, un camino que serpentea y entretiene la vista de quienes transita por ahí, a los turistas, trabajadores o alguien que simplemente quiere llegar para observarlo.
En estos días no está transitado al 100% por las nevadas y los fuertes vientos de las últimas semanas. Pero lo poco que se puede recorrer, atrapa.
Porque la nieve le dio otra cara, ese manto blanco que cubre las montañas les da una tonalidad distinta, impresiona lo atractivo que está.
La nieve pinta el paisaje, el río que baja desde lo mas alto de la montaña y va al costado de la ruta, produciendo un sonido muy especial, lo que rompe el silencio cordillerano.
El Paso San Francisco, también conocido como la Ruta de los Seismiles, hoy se viste más bello que nunca.
Además de los cerros de colores y de la formación atrapante de cada montaña, tiene el adicional de la nieve que nos visita en estos días.








