El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este lunes que intervino de manera directa ante el máximo dirigente de la FIFA, Gianni Infantino, para cuestionar la expulsión del delantero estrella estadounidense Folarin Balogun en el partido entre Estados Unidos y Bosnia de la Copa del Mundo. En una comparecencia en la Casa Blanca, el mandatario defendió su gestión bajo el argumento de que la jugada “no fue foul”.
“Pedí que se reconsiderara porque no pensaba que hubiera sido foul”, declaró Trump ante los periodistas. El líder estadounidense calificó de “injustas” las normas automáticas sobre las tarjetas rojas y apuntó sus críticas hacia el árbitro brasileño Raphael Claus, encargado de impartir justicia en el duelo de dieciseisavos contra Bosnia-Herzegovina. Trump tildó de “muy sospechoso” el pasado del réferi, quien expulsó al atacante de 25 años tras una revisión del VAR por haber pisado el tobillo del defensor Tarik Muharemovic.
Pese a que la infracción fue ratificada por la tecnología en el campo, la Comisión Disciplinaria de la FIFA anunció que la suspensión automática de un partido quedaba en suspenso “durante un período de prueba de un año”. La decisión exime a Balogun del castigo inmediato y lo habilita para disputar el decisivo cruce de octavos de final de esta noche frente a Bélgica en Seattle.








