Luego de que una serie de figuras de la política y del espectáculo despotricaran contra la Argentina y lo señalaran como un país “racista”, el presidente Javier Milei contestó con una simple publicación en Instagram.
Allí se ve un mapa del territorio argentino pintando de celeste y blanco y una leyenda que dice: “Ahora el mundo va a ver a dónde puede llegar un país lleno de argentinos”.
Hasta el cierre de esta publicación, esta fue la principal respuesta del Gobierno argentino frente a la ola de dichos y publicaciones en contra de Argentina, luego de la final del Mundial 2026 contra España.
Parte de esta campaña en contra de Argentina la impulsó el popular actor estadounidense Samuel L. Jackson. Compartió una publicación en la que sostenía: “Históricamente, Argentina ha sido uno de los países más racistas del mundo, si no el más racista”. Y convocó a las personas negras a no apoyar a la albiceleste en la Final.
A esto se sumaron distintas personalidades de la política y la economía internacional. “La genialidad colectiva se impuso al individualismo deslumbrante para asegurar la Copa del Mundo para España. Una multiculturalidad sana y funcional también compartió la gloria. El fútbol logró superar -aunque fuera por poco- la desenfrenada mercantilización y las maniobras corporativas que estuvieron a punto de acabar con su espíritu”, señaló en sus redes Yanis Varoufakis, economista greco-australiano y referente de la progresía europea.








