La Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) lleva adelante una extensa línea de investigación sobre los posibles efectos beneficiosos de la yerba mate en la salud de los huesos. Los estudios comenzaron a partir de una observación realizada en mujeres posmenopáusicas y posteriormente avanzaron mediante experimentos con modelos animales y cultivos celulares.
La investigación, según publicó Página 12, es dirigida por Lucas Brun, médico, doctor en Ciencias Biomédicas, investigador del Conicet, docente de la Cátedra de Química Biológica y director del Laboratorio de Biología Ósea.
El punto de partida se produjo en 2011, cuando médicos de Mendoza analizaron una base de datos de densitometrías, estudios utilizados para evaluar el tejido óseo y detectar alteraciones como osteopenia y osteoporosis.
Los profesionales compararon la masa ósea de mujeres posmenopáusicas que consumían mate con la de aquellas que no tomaban habitualmente la infusión.
El resultado mostró que las mujeres que habían consumido al menos un litro de mate diario durante los cinco años anteriores presentaban una densidad mineral ósea mayor.
La diferencia observada fue de entre 6% y 9%, dependiendo de la región anatómica evaluada.
Por qué el resultado llamó la atención
El hallazgo despertó el interés del Laboratorio de Biología Ósea de la UNR porque, inicialmente, parecía contradecir lo que podía esperarse por la presencia de cafeína en la yerba mate.
Brun explicó que la denominada popularmente “mateína” no existe como un compuesto químico independiente. El término suele utilizarse para hacer referencia a las xantinas presentes en la yerba mate, principalmente la cafeína y, en menor proporción, la teobromina.

La cafeína en altas concentraciones puede tener efectos negativos sobre el tejido óseo, particularmente cuando existe una ingesta insuficiente de calcio. Sin embargo, los datos obtenidos entre las mujeres analizadas mostraban una asociación en sentido contrario.
A partir de ese resultado, los investigadores comenzaron a estudiar si otros componentes de la yerba podían explicar el fenómeno.
Los experimentos con modelos animales
La siguiente etapa buscó reproducir experimentalmente lo observado en las pacientes. Para ello, los científicos trabajaron con modelos animales y dividieron los ejemplares según consumieran mate o agua.
Además, incorporaron otra variable: la cantidad de calcio presente en la dieta.
De esta manera, pudieron estudiar simultáneamente qué sucedía con el consumo de yerba mate en condiciones de ingesta adecuada y deficiente de calcio.
Los resultados fueron publicados en 2015 en una revista científica internacional. Los investigadores observaron un impacto positivo sobre el tejido óseo, aunque el beneficio apareció específicamente en los animales que tenían una alimentación con bajo contenido de calcio.
El mate no reemplaza un tratamiento médico
Brun aclaró que estos resultados no significan que el mate cure la osteoporosis ni que pueda utilizarse como tratamiento.
Los estudios apuntaron a un efecto protector pequeño pero significativo en determinadas condiciones, especialmente frente a una ingesta deficiente de calcio.
En esos casos, el consumo de yerba mate ayudó a mitigar parte de la pérdida de masa ósea relacionada con el déficit nutricional.
Por lo tanto, los resultados no implican que aumentar indiscriminadamente el consumo de mate genere proporcionalmente una mayor protección de los huesos.
Qué componentes de la yerba producen el efecto
Después de los experimentos con animales, los investigadores avanzaron hacia estudios in vitro para determinar qué sustancias podían estar detrás de los resultados.
Una de las principales hipótesis apuntó a los polifenoles, componentes de la hoja conocidos por su capacidad antioxidante.
El equipo estudió sus efectos sobre dos tipos de células fundamentales del tejido óseo: los osteoblastos y los osteocitos.
Los componentes fueron analizados individualmente y luego combinados en proporciones similares a las presentes en el mate. También se utilizó un extracto de yerba mate liofilizado.
Los experimentos mostraron que los polifenoles, combinados con bajas concentraciones de cafeína, tuvieron un efecto positivo especialmente sobre los osteoblastos, que son las células encargadas de producir hueso.
¿Tomar más mate aumenta el beneficio?
Los científicos también buscaron determinar si una infusión con una concentración superior de antioxidantes podía potenciar los resultados.
Para eso desarrollaron experimentalmente una especie de “yerba mate plus”, modificando el proceso de extracción para conseguir una bebida con mayor capacidad antioxidante.
Sin embargo, al probarla en los cultivos celulares, no observaron un beneficio adicional.
Los estudios mostraron un límite en la respuesta celular: la mejora se estabilizó aproximadamente entre un 9% y un 10% respecto de la ausencia de mate.
Esto indicó que incrementar excesivamente la cantidad de polifenoles no produjo un aumento proporcional de los efectos sobre el tejido óseo.
Nuevos estudios en mujeres posmenopáusicas
Posteriormente, el laboratorio incorporó un software que permitió analizar con mayor precisión las densitometrías y diferenciar el tejido cortical del trabecular.
El equipo volvió a trabajar con investigadores de Mendoza e incorporó además un grupo de mujeres posmenopáusicas de Rosario.
Con esta tecnología lograron analizar detalladamente ambos componentes del tejido óseo y corroborar los efectos positivos que habían dado origen a la línea de investigación.
Ahora investigan el consumo de mate durante el embarazo
La investigación continúa y actualmente el laboratorio trabaja en la etapa final de una tesis sobre el impacto del consumo materno de mate durante el desarrollo fetal.
Los científicos analizan particularmente qué ocurre con el hueso, el tejido mandibular y el desarrollo dentario del bebé cuando la madre consume la infusión.
Según la información difundida por la UNR, hasta el momento se observaron resultados preliminares positivos en algunos aspectos, aunque la investigación todavía se encuentra en desarrollo.
Los trabajos contaron con financiamiento internacional obtenido por Brun tras ser galardonado en Estados Unidos por una sociedad científica especializada en tejido óseo, además del apoyo del Instituto Nacional de la Yerba Mate mediante el programa “Yerba y Salud”.
La línea de investigación también derivó en la creación de la Maestría en Osteología de la UNR, dirigida por María Lorena Brance y con Brun como vicedirector, presentada como la primera formación de este tipo dictada por una universidad pública de Latinoamérica.








