La fiscal Paola González Pinto indagará a un hombre de apellido Bracamonte, de 43 años, sindicado de haber ejercido ilegalmente como veterinario, quien actuaba en complicidad con una mujer de igual apellido, de 62 años, que haciéndose pasar por empleados de Zoonosis asistieron a mascotas.
Ambos fueron aprehendidos por efectivos de la Comisaría de San Isidro, en Valle Viejo, y en el marco de la investigación allanaron una casa ubicada en el barrio 32 Viviendas Norte de la Capital.
Durante la medida judicial, los policías secuestraron varios frascos con líquidos de composición y origen a determinar, diversos medicamentos de uso veterinario, y recetas.
Además, se incautaron formularios de prescripción veterinaria y documentación relacionada con la atención de mascotas pertenecientes a aproximadamente 90 familias de distintos puntos del Valle Central, recibos y comprobantes de cobro por servicios de prácticas veterinarias.








