Boca quiere reforzar su ataque, posición en la que no cuenta con grandes alternativas después de la salida de Edinson Cavani. Con Adam Bareiro y Milton Giménez entre algodones, Rodolfo Arruabarrena indicó la necesidad de sumar otra alternativa a los sanos Miguel Merentiel y Ángel Romero.
El jugador por el que apuntó los cañones la dirigencia de Juan Román Riquelme es David Romero, de Tigre.
El correntino fue una de las grandes revelaciones de la Liga Profesional en el primer semestre y había despertado el interés de Flamengo y otros equipos del exterior.
En el 2026, lleva 11 goles en 19 partidos y firmó una gran actuación contra River en el Monumental, a principios de año.
La alternativa es Luciano Gondou, en el CSKA de Moscú de Rusia, pero el plan A es el Rulo, a quien deberá negociar con el Matador.








