Los estudiantes que perciben Progresar deben cumplir de manera sostenida con las condiciones académicas, económicas y personales fijadas en el reglamento para conservar la beca. La continuidad del beneficio no depende solo de haber sido aprobado en la convocatoria, sino también de mantener los requisitos durante el ciclo lectivo.
El programa contempla una evaluación académica y otra socioeconómica. La primera toma en cuenta la condición de alumno regular y las exigencias específicas de cada línea; la segunda se realiza sobre los ingresos del estudiante y del grupo familiar registrados en las bases de ANSES.
Por ese motivo, una modificación en la situación familiar, la pérdida de regularidad o inconsistencias en los datos declarados puede afectar el cobro. El reglamento establece que la información presentada tiene carácter de declaración jurada y que las falsedades u omisiones pueden impedir el otorgamiento o provocar el cese posterior de la beca.
Regularidad y tope de ingresos
Uno de los puntos centrales para sostener Progresar es continuar como alumno regular. En las líneas de educación obligatoria y superior, las instituciones informan esa condición y el programa también puede exigir la participación en actividades complementarias o el cumplimiento de metas académicas según la beca otorgada.
La situación económica del grupo familiar también es determinante. Los ingresos del estudiante y de las personas vinculadas en ANSES no pueden superar el equivalente a tres Salarios Mínimos, Vitales y Móviles. Para ese cálculo se consideran, entre otros conceptos, salarios registrados, jubilaciones, pensiones, prestación por desempleo y rentas de monotributistas o autónomos.
El grupo familiar incluye a madre, padre, tutor y hermanos menores de edad que figuren registrados ante ANSES. Por eso, quienes detecten información desactualizada deben revisarla en Mi ANSES con la Clave de la Seguridad Social o corregirla en una oficina del organismo. También existe un trámite de desvinculación familiar para quienes no dependan económicamente de alguno de sus progenitores o desconozcan su paradero.
Qué situaciones pueden suspender o dar de baja la beca
La beca puede ser suspendida temporalmente cuando se pierde la regularidad, cuando la institución informa que el estudiante dejó de asistir o si no se registran movimientos durante cuatro meses consecutivos en la cuenta bancaria o billetera virtual declarada para el cobro.
Además, Progresar puede finalizar si vence el período por el que fue otorgado, si se renuncia al beneficio, si cambian las condiciones que justificaron su aprobación o si se recibe otra beca educativa similar otorgada por la Secretaría de Educación. El reglamento también contempla la exclusión cuando el estudiante o un integrante del grupo familiar está inscripto en el Impuesto a las Ganancias, cuando se superan los tres salarios mínimos o cuando existe una baja anterior por causas imputables al beneficiario.
Para conocer el estado de la solicitud o verificar si el beneficio sigue activo, los estudiantes deben ingresar a la plataforma oficial de Progresar con sus credenciales de Mi Argentina. Allí se informan los resultados y, en caso de rechazo por motivos académicos, el reglamento habilita un reclamo dentro de los 15 días hábiles administrativos posteriores a la publicación.








