Informe: Multimedios El Abaucán Digital
La concreción de uno de los proyectos de infraestructura más trascendentales de las últimas décadas para el oeste de Catamarca avanza a paso firme. El intendente de Fiambalá, Raúl Úsqueda, junto al gobernador de la provincia, Raúl Jalil, recorrieron los trabajos de apertura del futuro corredor vial que unirá a Fiambalá con Antofagasta de la Sierra, atravesando la imponente Cordillera de San Buenaventura mediante la extensión de la Ruta Provincial N° 34.
Según pudo conocer Multimedios Abaucán, las autoridades verificaron el importante progreso de la obra, destacando que actualmente restan apenas tres kilómetros para ingresar a la Puna, un dato que refleja el significativo avance de un proyecto considerado histórico para toda la región.
Durante la recorrida, el intendente Raúl Úsqueda expresó que «cada vez falta menos para concretar un sueño histórico», remarcando que esta obra representa mucho más que un camino, ya que permitirá integrar territorios que durante décadas permanecieron aislados, fortaleciendo la conectividad y generando nuevas oportunidades para miles de catamarqueños.
Uno de los sectores más emblemáticos del proyecto será la Cuesta de Chuquisaca, una traza que marcará un antes y un después en la comunicación entre ambos departamentos. Una vez finalizada, la nueva vía potenciará el turismo, facilitará el desarrollo productivo, favorecerá el intercambio comercial y social, además de consolidar el vínculo entre Fiambalá y las comunidades puneñas.
Esta obra constituye también un fuerte mensaje institucional. Más allá de pertenecer a distintos espacios políticos, el gobernador Raúl Jalil y el intendente Raúl Úsqueda vienen demostrando que el trabajo conjunto, el diálogo y la gestión coordinada pueden transformarse en políticas públicas que beneficien directamente a la gente, dejando de lado las diferencias partidarias para priorizar el crecimiento de los pueblos.
La futura conexión entre Fiambalá y Antofagasta de la Sierra no solo reducirá tiempos de viaje y abrirá nuevas alternativas de desarrollo económico, sino que además consolidará un corredor estratégico para el turismo de naturaleza, la actividad minera, la producción regional y la integración territorial de dos de los destinos más emblemáticos de la provincia.
Con cada metro que avanza la maquinaria en la Cordillera de San Buenaventura, comienza a hacerse realidad una obra largamente esperada por generaciones de catamarqueños, llamada a convertirse en uno de los mayores hitos de infraestructura vial del oeste provincial y en uno de los legados más importantes de la actual gestión municipal encabezada por Raúl Úsqueda, en articulación con el Gobierno de Catamarca.











