La liberación parcial de presos políticos en Venezuela renovó la atención sobre la situación de los ciudadanos extranjeros detenidos en ese país. Entre ellos figura el argentino Germán Giuliani, abogado penalista, quien permanece privado de su libertad desde mayo de 2025 bajo acusaciones graves. Actualmente, su familia desconoce tanto su estado de salud como las condiciones en que se encuentra, ante la ausencia total de información directa desde su traslado en diciembre de 2025 a la prisión de Yare 2, ubicada al sur de Caracas.
Virginia Rivero, esposa de Giuliani, señaló que tras su reclusión no ha recibido noticias de su marido desde el 21 de diciembre, cuando se produjo su traslado. Rivero detalló que desde entonces ninguna autoridad venezolana le brindó datos oficiales sobre su paradero o situación. La única vía de contacto son familiares de otros presos políticos, a través de quienes recibió mensajes escuetos y rumores sobre el estado del detenido. Y subrayó, en comunicación con Radio Mitre: “No sé nada. No tengo ningún dato. Con la familia estamos desesperados y pidiendo una fe de vida”.
El caso de Giuliani se suma al de otros argentinos que permanecen privados de libertad en Venezuela. Entre ellos, el más conocido es el gendarme Nahuel Gallo, aunque Rivero puntualizó que todos comparten un patrón similar: detenciones imprevistas, cargos por delitos como terrorismo, narcotráfico o actividad de mercenarios, y la ausencia de pruebas que respalden las acusaciones. “Casi todos los presos políticos tienen esas causas”, sostuvo Rivero.
Luego, explicó que el 7 de julio su esposo tenía programada una audiencia en la que el Foro Penal de Venezuela, con quien está en comunicación, advirtió que “por lo general, no van a dejar que prospere” y le adelantaron que “no se va a dar esta audiencia”; ese día debían exhibirse pruebas contra Giuliani, pero, según la esposa, “no había ninguna prueba”.
Giuliani fue arrestado el 21 de mayo de 2025 en Caracas mientras realizaba gestiones laborales, tras haber sido contratado para resolver trámites legales. Rivero confirmó que el abogado contaba con toda la documentación que acreditaba su viaje por motivos profesionales, y que era la primera vez que visitaba Venezuela. Y declaró que ni ella ni su esposo, ni su entorno profesional, consideraron probable un riesgo grave en ese desplazamiento, aunque Cancillería argentina luego les informó de la existencia de una alerta diplomática para el país sudamericano.







