El presidente Javier Milei se involucró plenamente en las elecciones en Brasil, respaldó al candidato opositor Flávio Bolsonaro y llamó nuevamente “dictador comunista” a su par Lula da Silva.
En el marco de su presencia en un evento conservador realizado en Estados Unidos, el mandatario argentino volvió a sentar postura acerca de su favoritismo político en el país vecino e instó por una derrota del oficialismo en el balotaje del 25 de octubre.
“En el 2023 echamos al socialismo de Argentina. Y luego reeligió a Daniel Lobo en Ecuador, a Rodrigo Paz en Bolivia, Nasry Asfura en Honduras, José Antonio Casta en Chile, Keiko Fujimori en Perú y Abelardo de la Espriella en Colombia. Y ahora, mi querido amigo Flávio Bolsonaro, que con las fuerzas del cielo, estoy seguro de que dentro de pocos días se impondrá nuevamente ante el dictador comunista Lula da Silva, padre del Foro de San Pablo, justo al siniestro Fidel Castro”, arremetió el líder libertario.
El mandatario, que fue reconocido por su “liderazgo y al Impacto Global en el marco de la Herencia Hispana”, señaló que todos los nuevos jefes de Estado que mencionó “son grandes líderes”, con los cuales está “fortaleciendo nuestros lazos de amistad y trabajando a la par”.
A su vez, saludó a Jair Bolsonaro, expresidente de Brasil, que está condenado a prisión domiciliario por el intento de golpe de Estado en el inicio de la última gestión de Lula. “Quiero aprovechar esta ocasión para saludar a Eduardo, hermano de Flavio, aquí presente con nosotros y enviar un mensaje de afecto y apoyo tanto a Flavio como a su padre, mi amigo el presidente Jair Bolsonaro, quien continúa injusta y vengativamente encarcelado. Saludos, Jair querido”, exclamó.
Además, sostuvo que en Sudamérica se imponen los espacios de derecha: “Y así el mapa se tiñe de azul de la libertad, mientras el nefasto foro de San Pablo, que le costó décadas de crecimiento a la región con su negativa al ALCA, sigue perdiendo asientos, al punto que actualmente en un diálogo en camino a convertirse en un monólogo”.
“Digo esto porque está a punto de asestarse el golpe mortal contra el socialismo latinoamericano. El socialismo, que se encuentra en franca retirada tras el contundente accionar de los Estados Unidos en el derrocamiento del tirano Nicolás Maduro, heredero de Hugo Chávez. Ambos son responsables del exilio de millones de venezolanos, una de las peores tragedias humanitarias de la historia de nuestro continente”, criticó.
En este sentido, llamó a votar por el Partido Republicano en las elecciones legislativas de Estados Unidos en noviembre, en una nueva señal de respaldo a Donald Trump: “Por eso es el deber de todos los presidentes latinoamericanos conformar, junto al presidente Trump, un verdadero escudo contra el socialismo, para proteger el derecho a la vida, la libertad y la propiedad en todo el continente americano. Y por eso también es tan importante, no solo para los Estados Unidos, sino para Occidente entero, que el rumbo del presidente Trump salga fortalecido en las elecciones de noviembre. No podemos ceder un milímetro en nuestra reconquista del hemisferio”.
“Yo creo que las ideas de la libertad tienen un efecto contagio, fundamentalmente porque son ideas justas, y porque son verdad: la verdad tarde o temprano triunfa. Por eso he llevado esta prédica por todos los países de la región y quiero decirles a todos los hombres del mundo libre que siempre contarán conmigo para decir la verdad, para hablar en contra de las mentiras del comunismo, y para defender las ideas de la libertad. Pero ganar es tan solo el primer paso, ahora tenemos el mandato de hacer el continente americano grande otra vez, de volver a poner en lo más alto nuestra herencia cultural y la forma para hacerlo es aplicando las ideas de la libertad y trabajando juntos para expandirlas por todos los rincones de nuestro continente. Separados somos débiles pero juntos somos fuertes. Como ya he dicho en otras ocasiones al mal organizado se lo vence con el bien organizado”, completó Milei.
Milei dijo que ser de izquierda “es una enfermedad del alma”
Siguiendo con la tónica de su discurso, el presidente habló de “la enfermedad izquierdista que azotó a nuestro continente durante décadas”. “Una enfermedad del alma que impulsó a gran parte de nuestros pueblos hacia la envidia, hacia nivelar para abajo, hacia el resentimiento hacia la normalización y justificación del delito. En resumen, nos condujeron a la lógica marxista de opresor/oprimido que terminó en un trato desigual ante la ley y corrompió la esencia misma de Occidente”, agregó.
“En el caso de Argentina políticos oportunistas utilizaron estas ideas para destruir nuestra economía y nuestra sociedad, para beneficios de ellos y sus cómplices, hundiéndonos en un atraso del que recién hemos comenzado a recuperarnos. El camino es arduo y conlleva un importante esfuerzo, pero la mayoría silenciosa entendió la necesidad del cambio y lo convalidó dos veces en las urnas”, ponderó.
Por otro lado, apuntó contra los economistas argentinos y negó una recesión: “En mi país todavía hay economistas que dicen que, si uno toma las mediciones y le saca la energía, la minería y el agro, la economía argentina no crece. Es como decir que si a la selección le sacas a Messi, a Di María y al Dibu Martínez, no hubiéramos salido campeones del mundo”.
“Sí, así de estúpidos son, lamentablemente. Ese tipo de estúpidos tenemos como economistas en Argentina. Bueno, son con los colegas que lidié en mi vida anterior. Pero bueno, ahora los miro desde otro lado. Pero resulta que los teníamos y salimos campeones. Y resulta que Argentina produce energía, minería y alimentos y la economía crece”, planteó.








