El goleador estadounidense Folarin Balogun podrá jugar el partido de mañana contra Bélgica en Seattle, a pesar de haber sido expulsado en la victoria ante Bosnia y Herzegovina en la ronda anterior, según informó la FIFA este domingo.
Para buscar el levantamiento de una sanción en plena disputa de una Copa del Mundo hay que remontarse a 1962.
La medida de la FIFA para favorecer a los locales fue por una intervención directa de Donald Trump ante Gianni Infantino. El presidente de Estados Unidos, anfitrión de este torneo, llamó al titular de la FIFA, según revelaron The New York Times, El País de España y las agencias AP y AFP.
Balogun marcó su tercer gol del Mundial en la partido que Estados Unidos ganó por 2-0 por los dieciseisavos de final, pero recibió una tarjeta roja en la segunda parte por pisar el tobillo del bosnio Tarik Muharemovic.
El jugador, de 25 años, fue expulsado tras una revisión del VAR, aunque el DT estadounidense, el argentino Mauricio Pochettino, afirmó que no merecía una tarjeta roja.

La sanción dejó dudas y pareció excesiva. Pero nadie imaginaba que la FIFA podría dar marcha atrás en plena disputa de la Copa del Mundo y un día antes del encuentro decisivo.
Poco después de conocerse el comunicado de la FIFA, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dio las gracias a la federación por la medida.








