En el oeste del país generó sensaciones térmicas que alcanzaron hasta -55℃ en algunas zonas. Las condiciones afectaron el transporte aéreo, la red eléctrica y la atención social, principalmente en las provincias del oeste y en Ontario. Asimismo, las Cataratas del Niágara dejaron una de las postales más increíbles.
Las autoridades mantuvieron la alerta en regiones como Las Praderas y el área metropolitana de Toronto, donde viven cerca de seis millones de personas. La masa de aire ártico provocó temperaturas extremas, mientras la demanda de servicios básicos aumentó de manera significativa. El Servicio Meteorológico de Canadá anticipó que el frío persistirá durante varios días con nevadas intensas.
El impacto más inmediato se sintió en los aeropuertos y en los centros de acogida para personas en situación de calle. Los sistemas de transporte y electricidad también enfrentaron dificultades a medida que la temperatura bajó de forma abrupta.









