Luis Lobos denunció que fue agredido por efectivos policiales cuando registraba con su celular un procedimiento en la vía pública. Según relató, el hecho ocurrió cuando regresaba de despedir a un familiar y observó un importante operativo con varios móviles y efectivos. “Prendí la cámara, estaba haciendo un vivo y veo que los policías traían a la rastra a una persona”, explicó.
Lobos contó que al identificarse como trabajador de prensa y ejercer su derecho a registrar imágenes, fue increpado por los uniformados. “Les dije que soy prensa, que tengo libertad de trabajo, que aprendan a estar en democracia”, señaló.
De acuerdo a su testimonio, sin mediar mayores explicaciones recibió un golpe y fue reducido. “Hoy siento dolor en las costillas, a la altura de los riñones. Se ve que primero me pegaron ahí y recién me voltearon”, afirmó.
El periodista cuestionó el accionar de algunos efectivos, aunque aclaró que no responsabiliza a toda la institución. “No son todos, siempre separo la institución. Hay policías que actuaron con respeto, pero hay otros que no están preparados”, sostuvo.
Asimismo, indicó que su teléfono fue retirado durante el procedimiento y que posteriormente recibió llamados de funcionarios y allegados. Confirmó que se reunirá con un abogado para avanzar judicialmente y que convocará a una conferencia de prensa para exponer lo sucedido.

Durante la entrevista, también planteó interrogantes sobre el operativo que estaba siendo registrado, en el que —según describió— una mujer era reducida por varios efectivos. “¿Qué preocupó tanto a la policía que yo registre esas imágenes?”, se preguntó.
El caso generó repercusiones en el ámbito periodístico y reavivó el debate sobre el derecho a la libertad de prensa y los límites en los procedimientos de seguridad en la vía pública.
El periodista Luis Lobos fue liberado en las últimas horas, luego de permanecer demorado durante un procedimiento cuestionado que involucró a efectivos de la Comisaría 3ª.
Desde distintos sectores se manifestó preocupación por el accionar policial y se reclamó que se investigue lo sucedido.
También se pidió que, de confirmarse irregularidades, se apliquen sanciones ejemplares a quienes hayan vulnerado el derecho al ejercicio del periodismo.
Conocida la deención, desde el entorno del comunicador sostuvieron que cualquier hecho que pudiera afectar su integridad física o su seguridad sería responsabilidad directa de la fuerza policial interviniente.
El pedido exigía además garantías, respeto por los derechos del trabajador de prensa y una pronta resolución del caso.
Fuente: CRV Noticias – Fénix







