El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegó este miércoles a Davos para participar del Foro Económico Mundial, en medio de un fuerte cruce con líderes europeos por su intención de adquirir Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca, país miembro de la OTAN.
En la antesala del foro, consultado sobre hasta dónde estaba dispuesto a llegar para obtener el control del territorio, el mandatario respondió a periodistas: “Ya se enterarán”. Más tarde, al salir de la Casa Blanca, afirmó que no tenía “ni idea” de cómo se desarrollaría su visita a Davos.
El viaje comenzó con un contratiempo cuando un “problema eléctrico menor” obligó al avión presidencial a regresar poco después del despegue. Trump y su comitiva continuaron el traslado en otra aeronave. Su discurso en el foro, al que asistió por primera vez en seis años, quedó programado para las 14:30 (hora local), aunque podría sufrir cambios.
Trump sostuvo que Groenlandia resulta clave para la seguridad de Estados Unidos y de la OTAN frente a Rusia y China, en un contexto de creciente interés estratégico en el Ártico. En los últimos días, el mandatario aumentó la presión sobre Europa al advertir con imponer aranceles de hasta 25% a ocho países europeos que respaldaron a Dinamarca en el rechazo a su iniciativa.
Ante esas advertencias, dirigentes europeos anticiparon posibles represalias comerciales contra Estados Unidos. Trump descartó ese escenario. “Cualquier cosa que hagan con nosotros… todo lo que tengo que hacer es igualarlo y va a rebotar de vuelta”, afirmó en una entrevista con News Nation. Luego agregó: “No estamos buscando eso. Probablemente podamos arreglar algo, incluso durante los próximos días”.







