Este jueves se llevó a cabo una nueva jornada en el juicio oral y público por la tragedia vial de Presidente Roca y el río. Agustín López Gagliasso, el joven imputado por embestir y provocar la muerte de Tania Gandolfi (41) y su hija Agustina García (17) el 21 de enero de 2025, prestó declaración en el Centro de Justicia Penal de Rosario desde las 9.30 de la mañana por Zoom. Pidió perdón por lo hecho y asumió la responsabilidad de haber acelerado y perdido el control de su auto.
Mientras la Fiscalía sostiene un pedido de 18 años de prisión, el abogado defensor Carlos Varela adelantó su rechazo a esa calificación legal, argumentando que no se ajusta a derecho, aunque reconoció la responsabilidad de su cliente. Según informó El Tres desde el lugar, la jornada estuvo además atravesada por la descompensación de la abuela de una de las víctimas, quien había viajado desde Córdoba y debió ser trasladada al hospital Italiano.
El acusado, Agustín López Gagliaso, brindó su testimonio a distancia a través de la plataforma Zoom. De acuerdo a lo precisado por Varela, el conductor protagonizó un “descargo emotivo” y pidió disculpas a los familiares afectados. “Prestó una declaración porque se sabe responsable de lo que ha acontecido. Estaba muy nervioso”, relató el representante legal, quien destacó las dificultades que implicó hablar en ese marco de tensión y de manera virtual.
En relación a la mecánica del hecho, el conductor admitió su imprudencia al volante, pero negó la versión de su acompañante, quien había asegurado que le rogó que frenara. “Él manifestó que le imprimió velocidad al vehículo y que una vez que le imprime velocidad pensando que tenía el control en un momento, pierde el control del vehículo y obviamente el vehículo derrapa y se sube a la vereda, impacta y causa el daño enorme que causó”, detalló el abogado.
Según su relato, el joven aceleró luego de que un pelotón de autos que circulaba por delante se despegara unos 50 metros, dejándole espacio libre en el tránsito.
Varela también hizo hincapié en el estado en el que quedó su defendido tras el impacto, asegurando que sufrió un shock postraumático y que despertó en el hospital sin tener noción de lo que había ocurrido. “Yo le digo «tenés noción de lo que pasó, bueno, tu vida acaba de cambiar». Fue lo primero que le dije”, narró el letrado, restando peso a las supuestas primeras palabras del conductor tras descender del vehículo destrozado.
El monto de la pena
De cara a los alegatos de clausura y a la sentencia, que el tribunal dará a conocer el próximo martes, el foco del debate se centró en la calificación legal. Varela fue tajante al cuestionar la pena de 18 años solicitada por la parte acusadora bajo la figura de dolo eventual. “La pena solicitada por la Fiscalía es errónea, pero fundamentalmente porque pretenden aplicar una cuestión que va más allá de lo que es el principio de legalidad”, argumentó.
El abogado insistió en que debe aplicarse el artículo 84 bis, reconociendo que las escalas penales vigentes pueden resultar insuficientes para la magnitud de la tragedia. “La pena que tiene ese artículo no refleja el daño que se causó, no lo refleja, es cierto eso, pero es un problema legislativo. Está mal hecha esa descripción de la conducta en los siniestros de tránsito, pero el tribunal no puede ir más allá de la ley”, sentenció. Finalmente, concluyó: “Yo lo dije ya varias veces, nosotros no procuramos la impunidad de Agustín, Agustín debe pagar por lo que hizo”.
Sentencia
Esta fue la primera declaración de Gagliasso sobre su versión de los hechos tras la acumulación de severos elementos probatorios y testimonios en su contra presentados a lo largo de esta semana.
En el inicio del proceso, la estrategia defensiva dejó en claro cuál es el eje del contrapunto jurídico: se discute si en el ánimo de quien manejaba, existía la representación de dar muerte. Con ese argumento, la defensa busca descartar la figura de homicidio simple con dolo eventual (que contempla penas de 8 a 25 años) y encuadrar el hecho en un homicidio culposo para atenuar la escala penal.
Sin embargo, la acusación ejercida por las fiscales Mariana Prunotto y Valeria Piazza Iglesias, junto a la querella encabezada por el abogado Claudio Puccinelli, mantiene de manera firme el pedido de 18 años de prisión efectiva más 10 años de inhabilitación especial para conducir.
Para los acusadores, el accionar de Gagliasso excedió por completo la imprudencia vial para transformarse en una conducta de total desprecio por la vida de terceros.
El esposo de Tania y padre de Agustina, Diego García, abrió el juicio recordando cómo la tragedia destruyó a su familia en cuestión de segundos cuando paseaban por la costa rosarina. “Nunca lo vi arrepentido, nunca pidió perdón”, aseveró García, remarcando la necesidad de una condena ejemplar que traiga justicia para su esposa y su hija.
“Pará porque nos vamos a matar”, fue otro de los momentos más impactantes del juicio. Se trata de la declaración de Giovanna Romero, la joven que viajaba en el asiento del acompañante del Peugeot 206 gris. La testigo relató con detalles escalofriantes que Gagliasso conducía “enceguecido” persiguiendo a un motociclista con el que había discutido dentro del túnel Arturo Illia, realizando sobrepasos bruscos a más de 120 km/h. La joven confirmó que le rogó en reiteradas oportunidades que frenara la marcha antes de perder el control y subir a la vereda.
La Municipalidad de Rosario aportó las filmaciones del Centro de Monitoreo que permitieron reconstruir segundo a segundo la carrera del automóvil desde la zona sur hasta la costanera central. Durante las audiencias, las pericias técnicas confirmaron la velocidad extrema del vehículo y la ausencia total de marcas de frenada previas al impacto mortal.
Con la declaración de Agustín Gagliasso el tribunal da por concluida la recepción de pruebas y testimonios del debate. El martes se espera la sentencia.








