Las emociones explotaron recién al final. A los 45 minutos del segundo tiempo, Talleres de Córdoba se puso en ventaja con un gol de cabeza de Martín Río. Y un minuto después, cuando daba la impresión de que los cordobeses se llevaban los tres puntos, Dylan Aquino empató para Lanús con un derechazo desde el borde del área grande. El Granate quedó con ocho puntos a dos del puntero Vélez en la Zona A mientras que la T apenas tiene la mitad y lleva tres fechas sin victorias.
Talleres lo sorprendió a Lanús manejándole la pelota desde un principio. La soltura de Matías Galarza para mover los hilos en el medio, bien respaldada por Sforza, Ortegoza y las subidas de Schott y Báez por las bandas derivó en un mayor control del juego aunque sin demasiada profundidad. Le costó localizar a Ronaldo Martínez y un derechazo cruzado de Depietri a los 15 minutos fue la única situación de peligro que quedó anotada en los apuntes.
Lanús, que hasta ese momento había visto pasar de largo el toqueteo de Talleres, recién aportó en los últimos diez minutos del primer tiempo. Fue cuando Marcelino Moreno dejó de jugar al lado de sus volantes y se acercó más al centrodelantero Castillo. En ese rato, un tiro del propio Castillo se fue afuera por poco y el arquero Herrera le tapó dos pelotas de gol a Moreno y Salvio. Con menor posesión, el Granate tuvo las mejores llegadas.
Pero en el segundo tiempo, decayó Moreno y con él, Lanús. Y como Galarza volvió a tomar la manija del partido, Talleres retomó el dominio. Pero de nuevo sin profundidad. Los dos jugaron lejos de los arcos y por eso el resultado parecía acercarse a un cero clavado. Pero el fútbol enseña que no se deben cálculos de antemano. En el último minuto, llegó el gol de Río y parecía que ganaba Talleres. En el descuento, llegó el gol de Aquino, todo quedó empatado y estuvo bien que haya terminado así.








