Un docente universitario de 55 años fue encontrado asesinado este miércoles en su departamento del barrio porteño de Caballito. Estaba golpeado y maniatado: la Justicia sospecha que fue víctima de un viudo negro. Según pudo reconstruir el sitio Infobae, el hombre fue identificado como David Walter Aguirre, de 55 años, y de acuerdo con su perfil de LinkedIn, se desempeñaba como docente universitario, director de carrera y CEO de una empresa.
El crimen fue descubierto por un compañero de trabajo de la víctima, quien encontró el cuerpo de Aguirre en la vivienda ubicada en el primer piso de un edificio de la calle Hidalgo al 300. De inmediato, dio aviso a la Policía de la Ciudad.
Desde un primer momento, fuentes del caso aseguraron: “Al parecer, la víctima pasó la noche con una persona de sexo masculino”. A partir de estos indicios, los investigadores sospechan que podría tratarse de un caso de “viudo negro”.
Los detalles son inquietantes: Aguirre fue hallado tendido en el piso del dormitorio, con una funda de almohadón dentro de la boca y las manos atadas. Además, presentaba heridas y la habitación se encontraba desordenada.
Quién era David Aguirre
En su perfil de LinkedIn figuraba como licenciado en Administración de Empresas por la Universidad de Buenos Aires (UBA). Además, desde fines de 2024 se desempeñaba como CEO de Fenikso, una empresa dedicada a la ciberseguridad.
También era director de la carrera de Administración de Empresas en la Universidad de Flores (UFLO), institución en la que previamente había sido profesor asociado y coordinador de esa misma carrera.
En la UBA, por su parte, trabajó en la Facultad de Ciencias Económicas como profesor adjunto de la materia “Planeamiento a Largo Plazo”. A lo largo de su trayectoria académica integró el cuerpo docente de la Universidad de Ciencias Empresariales y Sociales, del Colegio del Pilar y de la Universidad Escuela Argentina de Negocios.
En el ámbito público, en tanto, se desempeñó como consultor del Ministerio de Educación bonaerense dentro del programa Conectar Igualdad, donde realizó relevamientos y capacitaciones en distintos distritos.
En su cuenta personal de Instagram compartía fotos junto a su madre, con alumnos y en las instituciones donde daba clases. Además, publicaba imágenes de viajes y posteos dedicados a los egresados.
En el video adjunto a la nota, en el que Aguirre se presenta y cuenta de qué trata la carrera de Administración, se acumulan comentarios de alumnos que lo recuerdan con afecto. “Qué placer compartir las aulas con vos”, “¡Mi profe adorado! Excelente docente y ser humano”, son algunos de los mensajes que dejaron en la publicación.
Los antecedentes
Los ataques de viudos negros no son nuevos en la ciudad de Buenos Aires. En noviembre del año pasado, un caso ocurrido en el barrio de Palermo captó la atención pública. La víctima, un hombre de 38 años, denunció haber sido asaltado en su propio departamento luego de pactar un encuentro con un desconocido a través de una aplicación de citas.
La investigación determinó que el hombre recibió en su domicilio a un individuo que se identificó como “Julián”. Esa noche, ambos compartieron una cena y, tras la medianoche, el dueño de casa perdió el conocimiento. Al despertar, se encontraba atado de pies y manos, y notó la presencia de al menos dos ladrones más revisando el departamento. “Me amenazaron con un cuchillo y exigieron saber dónde estaban los dólares”, relató la víctima.
Los atacantes, además de golpearlo, lo apuñalaron en el antebrazo izquierdo y le causaron otras heridas menores. Tras la violencia, los asaltantes huyeron con un reloj, un teléfono celular y 50.000 pesos en efectivo. La víctima logró pedir ayuda a una vecina, quien alertó al personal del SAME. Fue trasladado al Hospital Rivadavia, donde recibió atención médica inmediata.
No era la primera vez que ambos hombres se veían. Durante la primera cita, el sospechoso afirmó trabajar como chofer en una empresa de logística. El expediente quedó bajo la órbita de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°57, que investiga los delitos de robo, privación ilegítima de la libertad y lesiones.
Días después del ataque, el principal sospechoso, Abel Elián Ruiz -quien había utilizado el alias “Julián”-, se presentó voluntariamente en la Comisaría Vecinal 4-D, acompañado por un familiar. Había intentado modificar su apariencia para evitar ser identificado y, durante un allanamiento en su domicilio, se incautaron teléfonos celulares y medicación.
La causa judicial avanzó con la imputación formal de Ruiz por robo en poblado y en banda bajo la modalidad de viudo negro.
Fuente: Infobae







