“Él está en su casa, con arresto domiciliario”. Las palabras llegan desde la Fiscalía General chavista. Se refieren a Juan Pablo Guanipa, uno de los máximos dirigentes opositores de Venezuela, quien fuera liberado el pasado domingo y nuevamente detenido por agentes del régimen horas después.
Sin embargo, su familia dice que Guanipa no está en su propiedad y que su paradero continúa siendo desconocido para ellos más de 24 horas después de haber sido llevado por la fuerza.
El segundo secuestro de Guanipa guarda contradicciones alarmantes. La Fiscalía General conducida por Tarek William Saab publicó y borró una y otra vez diferentes versiones de comunicados con información sobre la detención del hombre de confianza de María Corina Machado.
Anoche, Diosdado Cabello -el hombre que borra con el codo lo que Delcy Rodríguez intenta escribir con la mano- se vanaglorió de la captura del opositor. “Creen que pueden hacer lo que les da la gana”, dijo impostando indignación.
Justificó esta nueva aprehensión bajo la excusa de que Guanipa habría desconocido las condiciones por las cuales se le otorgó la excarcelación luego de . “Algunos políticos creyeron que pueden hacer lo que les da la gana y embochinchar el país violando las propias condiciones en las cuales se les está dando libertad“, esgrimió Cabello. El agente cubano y también ministro del Poder Popular de Relaciones Interiores, Justicia y Paz es el apuntado por la redada ilegal. ¿Operó a espaldas de Rodriguez y Saab, al extremo de dejarlos en ridículo?







