Un joven de 28 años de Berisso denunció una presunta estafa seguida de extorsión después de intentar comprar fotos íntimas por internet. Según su relato, pagó por un contenido que nunca recibió y luego fue amenazado cuando reclamó por la operación.
El contacto comenzó a partir de un perfil publicado en una plataforma. Allí encontró una oferta de imágenes y mantuvo un intercambio con las personas que administraban la cuenta para acordar la compra.
Según la información de medios locales recogida por TN, el denunciante realizó tres transferencias bancarias consecutivas: una de $35.000, otra de $20.000 y la última de $50.000. En total, envió $105.000.
El reclamo derivó en nuevas exigencias
Después de completar los pagos, las fotos no llegaron. El joven volvió a comunicarse con quienes ofrecían el contenido para reclamar las imágenes que había acordado comprar.
En lugar de recibir el material o una devolución, le solicitaron otros $100.000 para continuar con la operación. Esa nueva exigencia elevaba a $205.000 el dinero solicitado, aunque no se informó que hubiera realizado ese pago adicional.
A partir de entonces, de acuerdo con su denuncia, comenzó a recibir llamados amenazantes. Las personas con las que había mantenido contacto le advertían que podían contarles a sus familiares y conocidos que había intentado comprar contenido íntimo.
Las amenazas y la denuncia
El joven también relató que le dijeron que podían enviar personas hasta su domicilio. Esa advertencia se sumó a la amenaza de divulgar la compra entre integrantes de su entorno.
Ante las exigencias, decidió interrumpir la comunicación y acudir a la Policía. El caso quedó bajo investigación como una presunta estafa y extorsión.
El relato del denunciante describe dos etapas: primero, el pago por fotos que no recibió; después, el pedido de más dinero acompañado por amenazas. La investigación deberá establecer quiénes participaron y cómo se desarrolló el intercambio.
Buscan identificar a los responsables
Una de las líneas de investigación consiste en seguir el recorrido de las transferencias. Según la información difundida, uno de los pagos habría ingresado a una cuenta bancaria registrada a nombre de una mujer.
Ese dato todavía no permite determinar si la titular tuvo participación en la maniobra. Los investigadores buscan establecer la relación entre las cuentas receptoras del dinero y los perfiles utilizados para contactar al joven.
También se procura reconstruir las comunicaciones y obtener los datos asociados al perfil que ofrecía las fotos. Esos elementos forman parte de las actuaciones para identificar a las personas que recibieron los pagos y realizaron las amenazas denunciadas.








