La misión de la NASA a la Luna marcó un hito histórico con el amerizaje de la cápsula Orión en aguas del Océano Pacífico, frente a la costa de San Diego. De esta manera, la misión Artemis II completó con éxito su regreso a la Tierra, cerrando un capítulo clave en la exploración espacial tripulada tras más de cinco décadas sin viajes humanos hacia el entorno lunar.
“Estoy muy contento de la misión Artemis II, aprendimos mucho para la próxima misión Artemis III el próximo año. Hay mucho para celebrar y para trabajar para el próximo lanzamiento. Esto no se algo de una vez. Esto se va a repetir cada vez más seguido”, explicó Jared Isaacman, administrador de la NASA.
Reduciendo la velocidad a 32 km/h, la nave logró un descenso controlado que permitió el contacto seguro con el océano. A partir de ese momento, se activó un riguroso operativo de recuperación encabezado por equipos especializados, que incluyó la intervención de personal de la NASA y del ejército estadounidense.
Tras el amerizaje, la cápsula fue interceptada y la tripulación trasladada en helicóptero hacia el buque USS John P. Murtha, donde comenzó la primera etapa de evaluación médica. Este procedimiento es clave para monitorear el estado de salud de los astronautas luego de su paso por el espacio profundo.







