La acumulación de más de 1.500 camiones varados por el cierre del Paso Internacional Cristo Redentor obligó al Gobierno de Mendoza a activar un operativo especial para ordenar la circulación del transporte de cargas cuando las condiciones climáticas permitan reabrir el principal corredor terrestre entre Argentina y Chile.
Según el último relevamiento oficial, los vehículos permanecen distribuidos en distintos puntos del corredor internacional. Hay 580 camiones en la alta montaña, entre Uspallata, el Área de Control Integrado (ACI) y estaciones de servicio; 70 en Red Mercosur y cerca de 900 en paradores ubicados entre Eloy Guerrero y La Paz.
El protocolo previsto para este tipo de contingencias se pone en marcha automáticamente cuando el cierre del paso supera las 72 horas y busca evitar el colapso de la Ruta Nacional 7 durante la reapertura.
Cómo será el operativo para liberar el tránsito
El esquema contempla una salida escalonada de los camiones retenidos en Uspallata, el Área de Control Integrado, estaciones de servicio y playas de estacionamiento ubicadas en el llano mendocino.

Además, las autoridades dispusieron que los transportistas con base en Mendoza permanezcan en las instalaciones de sus empresas para liberar espacios destinados a los vehículos que se encuentran en tránsito internacional.
La medida apunta a ordenar el flujo de camiones y minimizar las demoras cuando vuelva a habilitarse el paso fronterizo.
La normalización demorará casi una semana
Desde el Gobierno mendocino advirtieron que, aun cuando el Paso Cristo Redentor sea reabierto, la normalización del tránsito demandará entre cinco y seis días, debido a la gran cantidad de vehículos acumulados y a las restricciones de circulación propias de la temporada invernal en la alta montaña.
El Paso Internacional Cristo Redentor permanece cerrado desde el 18 de julio, como consecuencia de las intensas nevadas que afectan la cordillera de los Andes y que impiden garantizar condiciones seguras para el tránsito entre Argentina y Chile.








