Los clubes de Primera División resolvieron convocar a un paro de todas las categorías del fútbol argentino los días 5, 6, 7 y 8 de marzo. En dichas jornadas se iba a disputar la fecha 9 del Torneo Apertura. La medida se decidió en una reunión del Comité Ejecutivo de la Liga Profesional, donde los dirigentes expresaron su rechazo ante las recientes denuncias del ARCA, que investiga la retención indebida de aportes y el destino de más de 19.300 millones de pesos entre 2024 y 2025.
Según pudo reconstruir Infobae, durante el encuentro Gustavo Lorenzo, director general de la AFA, presentó una captura de la página oficial de ARCA que, de acuerdo con sus palabras, demuestra que la AFA no registra deudas ni tiene declaraciones juradas pendientes. Con ese documento, los directivos plantearon que la deuda que motivó la causa judicial no existe. La exhibición de ese material resultó determinante para la postura de los clubes: la dirigencia de Primera resolvió impulsar el paro como señal de respaldo institucional.
En la misma línea, Claudio Tapia, presidente de la AFA, instó a los dirigentes a actuar en conjunto frente al conflicto. Tras la exposición de Lorenzo, los representantes de la máxima categoría mantuvieron un intercambio en el que coincidieron en la necesidad de detener la actividad. Los directivos de Primera iniciaron un diálogo con las demás categorías para que adhieran a la medida y todo indica que se sumarán al reclamo.

A la salida de la reunión, y minutos antes de que se conociera el comunicado de la AFA, Fabián Berlanga, presidente de Vélez Sarsfield, fue uno de los primeros en explicar la postura: “Todos los clubes están creciendo y haciendo obras. Con aciertos y errores, siempre queremos lo mejor para nuestros clubes. Veremos cuál es el camino a seguir, creo que hay una persecución. Esto lo planteamos porque pasa a ser un tema de estado. Los clubes son parte esencial de la estructura del deporte. Uno nota que a veces se ponen trabas que son injustas, hay cosas muy raras”.
Consultado sobre el alcance de la medida, Berlanga fue contundente: “No se descarta parar el torneo. Tomaremos la medida que haya que tomar”. El presidente de Vélez señaló que la decisión responde a una ofensiva institucional: “Se está declarando una guerra contra el fútbol que no tiene nada que ver. Quieren imponer las SAD y ya los socios dejaron claro su postura”.
En su testimonio ante la prensa, Berlanga también mencionó situaciones que afectan a la cúpula de la AFA: “Tapia, Toviggino y Malaspina han sido perjudicados. Ahora nos enteramos por los medios que autorizaron a Tapia a viajar a CONMEBOL. Es todo muy raro…”.
El origen de la causa
El proceso penal se originó el 12 de diciembre de 2025 tras una denuncia de ARCA, ente recaudador argentino. Los abogados Matías Gentile Brezigar y Felicitas Achábal fueron quienes detectaron una omisión sistemática en el pago de tributos. La acusación documentó que la entidad no retuvo ni depositó aportes a la seguridad social, lo que ocasionó un perjuicio fiscal superior a $19.350.000.000. Las maniobras ilícitas habrían ocurrido entre marzo de 2024 y septiembre de 2025, generando deudas por retenciones de IVA, Impuesto a las Ganancias y contribuciones patronales. Los hechos fueron encuadrados en los artículos cuatro y siete del Régimen Penal Tributario. La fiscalía basó la imputación en el precedente “Lambruschi” de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que establece que el delito se configura treinta días después del vencimiento legal para el depósito de fondos de terceros.
La querella argumentó que la omisión sistemática de pagos no respondía a problemas financieros. El análisis contable mostró que la Asociación del Fútbol Argentino recibió acreditaciones bancarias por $45.072.435.530 en diciembre de 2024 y sumó ingresos por $453.449.869.194 en 2025. Durante ese periodo, la directiva constituyó diversos plazos fijos tanto en pesos como en dólares. ARCA concluyó que los implicados disponían de “la total posibilidad fáctica de cumplir con las obligaciones fiscales”.








