Soledad Pastorutti conmovió a todos tras abrir su corazón sobre la salud de su padre, Omar. La cantante presentó su nuevo disco, Vale la pena, donde celebra sus 30 años de carrera, y aprovechó para homenajear a la persona que la acompañó en cada paso de su vida profesional y personal.
En una entrevista para el programa Nuestra mañana, conducido por Marcelo Bonelli en Radio Mitre, la artista confesó el delicado cuadro cognitivo que atraviesa su papá desde hace cinco años. “Mi viejo ya no sabe quién es ni quién soy yo”, reveló la referente del folklore sobre esta cruda realidad.
Afrontar esta situación representó un enorme desafío emocional y profesional en su día a día. “Fue un proceso largo de empezar a entender qué estaba pasando, de quedarme totalmente sin voz, pero de tener que seguir trabajando a pesar de eso”, detalló la intérprete de Arequito sobre el impacto personal de la enfermedad.
Para expresarle su gratitud compuso el tema Mi refugio, una grabación que le demandó un gran esfuerzo físico y vocal. “La canción la grabé una sola vez. De hecho, lo que quedó es el demo. Grabé frase por frase porque íbamos cortando. Pero bueno, necesitaba agradecerle”, explicó en la charla.
Tras revelar el difícil momento familiar, fue franca sobre el pudor de mostrarse vulnerable: “Como toda gringuita, con raíces italianas y con la crianza que yo he tenido, viste que uno siempre oculta la vulnerabilidad, y siempre se sube al escenario a comerse todo”.
El dolor se profundiza al pensar cómo disfrutaría de su abuelazgo: “Es un tipo que me puso alas y me dio la libertad de volar por donde quisiera. Por eso me da mucha pena lo que está pasando, porque sería un tipo que en la actualidad disfrutaría mucho de sus nietos, de lo que está pasando… Pero bueno, la vida misma“.
Omar tuvo una influencia decisiva durante los comienzos de la carrera artística de su hija mayor y ella siempre lo reconoció. “Él me hizo La Sole. Él compró mis primeros 5000 discos para que no se rescindiera el contrato de Sony, él vendía los discos en las estaciones de servicio, en los conciertos… Era mi mánager”, recordó.
Para cerrar su testimonio, la folklorista contó que esto viene desde hace cinco o seis años y concluyó emocionada: “No me vio cantarle a Messi, pero me vio cantarle a Maradona”.








