El 16 de septiembre de 1976, en La Plata, capital de la Provincia de Buenos Aires, se producía el secuestro y tortura de un grupo de estudiantes secundarios, la mayoría de ellos fueron asesinados, en lo que se llamó, ‘La noche de los lápices’.
En 1975 un grupo de alumnos enrolados en la “UES” (Unión de Estudiantes Secundarios) reclamaba un boleto a precio diferencial para alumnos de las escuelas públicas, en septiembre de ese año les fue concedido. En marzo de 1976 el golpe de estado abrió tareas de inteligencia para detectar alumnos “movilizantes” en las escuelas, un mecanismo fue derogar el boleto estudiantil en agosto de 1976, esto provocó nuevas movilizaciones que pusieron al descubierto a los estudiantes más activos.
La noche del 16 de septiembre, al mando de Ramón Camps, oficiales de policía bonaerense y miembros del batallón 601 de inteligencia del ejército, llevaron a cabo los secuestros, los alumnos, menores de edad, fueron repartidos en comisarías, el Pozo de Banfield, el Arana y otros centros clandestinos de detención.
En ellos fueron torturados, las jóvenes fueron violadas en reiteradas oportunidades, Gustavo Calotti (18), Pablo Díaz (19), Patricia Miranda (17), Emilse Moler (17) sobrevivieron. En cambio, Claudio de Acha (17), María Clara Ciocchini (18), María Claudia Falcone (16), Francisco López Muntaner (16), Daniel A. Racero (18) y Horacio Ungaro (17) fueron asesinados, y sus cuerpos permanecen desaparecidos, en algunos casos su cautiverio llegó a 2 años. El hecho salió a la luz durante el juicio a las juntas en 1985.








