Edgar Galarza Florentín, intendente de Mburucuyá, pasó de cobrar 1,5 millones de pesos a poco más de 600 mil. Denunció que la gestión anterior aumentó un 500% la partida de personal antes de irse y recortó fondos clave para servicios básicos.
El intendente de Mburucuyá, Edgar Galarza Florentín, resolvió reducir en más de la mitad su salario como parte de un conjunto de medidas destinadas a afrontar la crítica situación financiera del municipio. En ese marco, convocó al Concejo Deliberante a sesionar este miércoles 21 de enero para tratar la ordenanza de emergencia económica municipal.
La decisión se inscribe en un contexto de fuertes dificultades para garantizar el pago de sueldos y la prestación de servicios básicos. De acuerdo a información oficial, la actual gestión recibió un municipio con un marcado desorden en sus cuentas, lo que obligó a priorizar gastos y redefinir partidas presupuestarias.
Según el informe elaborado por el equipo del intendente, el presupuesto aprobado para 2026 por la administración anterior incrementó en un 500% la partida destinada a personal, lo que dejó a la comuna con escaso margen de maniobra financiera. A esto se suman recortes significativos en áreas clave como combustibles, maquinarias, obras públicas y mantenimiento de espacios públicos.
En este escenario, Galarza Florentín dispuso una reducción de su salario mensual de 1.500.000 pesos a 619.157 pesos, lo que representa una baja cercana al 60%. Desde el municipio indicaron que durante esta semana se avanzará en la normalización del pago de los sueldos de diciembre para la mayoría de los trabajadores, con fondos ya garantizados.
Asimismo, se informó que este miércoles se completará el pago al personal de planta y, posteriormente, a los beneficiarios del programa Promover. En paralelo, el Ejecutivo municipal espera contar con el acompañamiento del Concejo Deliberante para declarar la emergencia económica y avanzar en el ordenamiento de las cuentas, con el objetivo de superar la situación crítica y recuperar el funcionamiento normal del municipio.
Fuente: El Litoral








