Los cambios en Ganancias y Monotributo previstos para julio de 2026 comenzarán a impactar en millones de trabajadores y pequeños contribuyentes de todo el país. Las actualizaciones responden al mecanismo de ajuste semestral establecido por ley, que toma como referencia la inflación acumulada durante los primeros seis meses del año.
De acuerdo con las estimaciones de consultoras privadas, si la inflación de junio se ubica cerca del 2%, el incremento acumulado del semestre rondará entre el 16,5% y el 17%. Ese porcentaje servirá para recalcular tanto las escalas del Impuesto a las Ganancias como los parámetros del régimen simplificado del Monotributo.
En el caso de Ganancias, el ajuste provocará una suba del ingreso mínimo a partir del cual los trabajadores comenzarán a tributar, mientras que en el Monotributo se actualizarán las cuotas mensuales y los topes de facturación anual.
Cómo quedarían los pisos del Impuesto a las Ganancias
Actualmente, el piso mensual para comenzar a pagar el Impuesto a las Ganancias es de $2.490.037,88 netos para una persona soltera sin hijos, lo que equivale a aproximadamente $3.000.046 brutos.
Con la actualización prevista para julio, el nuevo umbral podría ubicarse cerca de los $2,9 millones netos y alrededor de $3,5 millones brutos para trabajadores solteros sin cargas de familia.
Según las proyecciones, los nuevos valores serían los siguientes:
Soltero sin hijos: bruto de $3.495.000 y neto de $2.900.000.
Casado sin hijos: bruto de $4.062.000 y neto de $3.371.000.
Casado con dos hijos: bruto de $4.644.000 y neto de $3.847.000.
La actualización surge de la modificación implementada el año pasado, que estableció ajustes semestrales automáticos sobre deducciones, escalas y mínimos no imponibles según la inflación registrada en el período anterior.
Aumentos en las cuotas del Monotributo
Por otra parte, ARCA también prepara una nueva actualización para el Monotributo que comenzará a aplicarse desde julio. Los cambios incluirán aumentos en las cuotas mensuales de todas las categorías y modificaciones en los parámetros de permanencia dentro del régimen.
Las estimaciones actuales indican que el incremento promedio rondará el 14,3%, aunque los valores definitivos dependerán de los datos oficiales de inflación que se conozcan en las próximas semanas.
Entre las categorías más bajas, las cuotas quedarían aproximadamente en:
Categoría A: $42.386,74.
Categoría B: $48.250,78.
Categoría C: $56.501,85 para servicios y $55.227,06 para venta de bienes.
Las categorías superiores también registrarán aumentos significativos, alcanzando en algunos casos cuotas superiores al millón de pesos mensuales para determinados contribuyentes.
Nuevos límites de facturación anual
Además de las cuotas, se actualizarán los topes máximos de facturación permitidos para permanecer dentro del régimen simplificado.
La Categoría A pasaría de un límite actual de $10,2 millones a aproximadamente $12 millones anuales. La Categoría B alcanzaría cerca de $17,6 millones, mientras que la Categoría C llegaría a $24,7 millones, indicó Iprofesional.
Entre las categorías más altas, la Categoría H podría elevarse hasta unos $82,1 millones anuales y la Categoría J alcanzaría aproximadamente $105,3 millones. Por su parte, la Categoría K, la más elevada dentro del régimen, tendría un nuevo tope cercano a los $127 millones anuales, frente a los $108.357.084,05 vigentes actualmente.








