El siniestro involucró a dos trenes de alta velocidad con casi 500 pasajeros a bordo. Hay más de un centenar de heridos, 12 de ellos en terapia intensiva. El presidente del Gobierno viajará al lugar y se activó un operativo especial para identificar a las víctimas.
Un grave accidente ferroviario ocurrido el domingo por la tarde en la localidad de Adamuz, en la provincia de Córdoba, España, dejó al menos 39 personas fallecidas y más de un centenar de heridos, según el último parte oficial difundido este lunes por la mañana. Las autoridades advirtieron que la cifra de víctimas fatales podría incrementarse en las próximas horas.
El siniestro se produjo tras el descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad en un tramo recto de la vía. En los convoyes viajaban cerca de 500 pasajeros: alrededor de 300 en un servicio de la empresa Iryo que cubría el trayecto Málaga–Madrid y otros 184 en un tren Alvia que se dirigía desde Madrid hacia Huelva. La compañía italiana informó que la formación accidentada había pasado su última revisión técnica cuatro días antes.
De los heridos, 48 permanecen internados, incluidos 12 pacientes en unidades de cuidados intensivos, entre ellos un niño. El ministro de Transporte, Óscar Puente, se trasladó al lugar del hecho y señaló que el episodio resulta “tremendamente extraño”, ya que ocurrió en una vía que había sido renovada en mayo y no presentaba curvas en ese tramo.
Ante la magnitud de la tragedia, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, anunció que viajará a Adamuz tras suspender su agenda internacional, incluida su participación en la cumbre de Davos. También se confirmó que los Reyes de España visitarán Córdoba este martes en señal de acompañamiento a las víctimas.
En paralelo, la Guardia Civil desplegó un operativo especial para agilizar la identificación de los fallecidos, habilitando oficinas para la toma de muestras de ADN en Madrid, Sevilla, Málaga, Córdoba y Huelva. Además, se enviaron peritos especializados al lugar del accidente para colaborar con la investigación.
Desde Renfe informaron que el servicio ferroviario en la zona permanecerá interrumpido durante varios días, mientras avanzan las tareas de rescate, peritaje y reparación de la infraestructura.
Las autoridades mantienen abierta la investigación para determinar las causas del descarrilamiento, mientras continúa la atención a los heridos y el acompañamiento a los familiares de las víctimas en uno de los peores accidentes ferroviarios registrados en España en los últimos años.








