El agua alcanzó un metro de altura y afectó a decenas de viviendas en la localidad española. Una vecina de 102 años falleció al quedar atrapada en su casa, mientras que los equipos de rescate auxiliaron a unos 90 residentes.
Un temporal devastador golpeó con dureza a la localidad de Madrigueras, en la comarca de La Manchuela, donde las intensas precipitaciones provocaron inundaciones repentinas que causaron la muerte de una vecina de 102 años. La víctima, quien era la persona más longeva del municipio y residía sola, fue sorprendida por el torrente de agua mientras descansaba en la planta baja de su vivienda durante la noche del viernes.
Las autoridades locales confirmaron que las lluvias torrenciales acumularon un metro de altura dentro del hogar de la víctima. Ante la gravedad de la situación meteorológica, la Junta de Castilla-La Mancha declaró el nivel 1 de emergencia del Plan de Fenómenos Meteorológicos Adversos (METEOCAM) para toda la región, debido al pronóstico de granizo y precipitaciones intensas que afectó también a las provincias de Cuenca y Ciudad Real.
Rescates y destrozos en el casco urbano
Los bomberos y las fuerzas de seguridad trabajaron de urgencia en el área urbana de Madrigueras, un pueblo de unos 1.700 habitantes que sufrió el desborde de ríos y arroyos cercanos. Tras registrarse una caída de 142 litros de agua por metro cuadrado en un lapso de apenas dos horas, los rescatistas asistieron a unas 90 personas, en su mayoría de avanzada edad, que habían quedado confinadas en sus propios hogares por el avance de la corriente.
El agua y el lodo avanzaron sin freno por las calles principales e ingresaron al cuartel de la Guardia Civil y a la iglesia parroquial de San Pedro y San Pablo. En el templo histórico, que data del siglo XVIII, la fuerza del agua arrancó la puerta de acceso y superó el metro de altura en su interior. Los comercios de la zona también sufrieron pérdidas totales por el desastre, como ocurrió en la librería local ‘El Estudiante’, donde la dueña del comercio tuvo que romper una ventana a puñetazos para poder escapar del local antes de que el agua cubriera por completo el mobiliario y los libros.








