El cierre definitivo de la planta de Electrolux en Rosario dejó a 200 trabajadores sin empleo y puso fin a una actividad industrial con cinco décadas de historia en la ciudad.
La empresa confirmó la decisión mientras se encontraba vigente un conflicto laboral que había motivado la intervención del Ministerio de Trabajo de Santa Fe.
Adrián Cartazo, delegado de los trabajadores despedidos, cuestionó la manera en que la compañía comunicó el cierre y aseguró que los empleados recibieron la noticia sin haber mantenido contacto directo con sus directivos.
“Solo nos queda tristeza porque, además de perder el trabajo, uno tenía un sentido de pertenencia con la empresa. Lamentablemente, la forma en que se nos despidió fue bastante cruel”, expresó este jueves en declaraciones a LT8 y según publicó La Capital.
Cómo fue el cierre de Electrolux en Rosario
La confirmación oficial del cierre llegó el miércoles, después de varias semanas de conflicto entre la empresa y sus trabajadores.
El Ministerio de Trabajo de Santa Fe había dictado una conciliación obligatoria que establecía la necesidad de retrotraer la situación y reanudar las actividades en la fábrica.
Sin embargo, la compañía resolvió cerrar definitivamente las instalaciones y avanzar con las desvinculaciones.
Cartazo explicó que, días antes de que comenzara a regir la conciliación, la empresa presentó una propuesta que fue rechazada por los trabajadores. “A los dos días, la empresa, a través de sus abogados, anunció el cierre de la planta con el argumento de la falta de ventas”, relató.
El delegado cuestionó especialmente la ausencia de representantes de la compañía durante las negociaciones. “Desde el primer día del conflicto no se presentó ningún directivo de Electrolux. Solo tuvimos contacto con los abogados, con nadie más”, aseguró.

Los 200 trabajadores recibieron sus indemnizaciones
Tras comunicar el cierre, Electrolux depositó las indemnizaciones correspondientes a los empleados despedidos.
Según explicó Cartazo, los trabajadores recibieron los montos establecidos por la legislación laboral anterior, además de una compensación adicional equivalente a cuatro salarios.
“Los empleados ya fueron indemnizados. Además de lo que les correspondía por la ley de trabajo anterior, también recibieron cuatro sueldos extras”, indicó.
El representante sindical confirmó que los pagos se acreditaron el viernes pasado.
No obstante, remarcó que las compensaciones económicas no modifican las consecuencias laborales y personales que dejó la decisión empresarial.
“Además de perder el trabajo, uno tenía un sentido de pertenencia con la empresa”, reiteró el delegado al describir el impacto de la medida.

La empresa distribuirá productos importados desde Buenos Aires
Cartazo sostuvo que Electrolux dejará de fabricar electrodomésticos en Rosario y concentrará la distribución de productos importados en Buenos Aires.
La planta cerrada se encuentra ubicada en Batlle y Ordóñez al 3400, donde durante los últimos años se producían principalmente freezers y heladeras.
“Los artículos que lleguen de China o de Brasil se van a distribuir desde Buenos Aires. Los empresarios han alquilado galpones y desde allí harán toda la distribución para el país”, afirmó el delegado.
De acuerdo con su explicación, la compañía continuará comercializando productos, pero sin mantener la actividad fabril que desarrollaba en Rosario.
La decisión representa el cierre de una etapa para una planta industrial que durante décadas formó parte del sector de electrodomésticos de la ciudad.
Los trabajadores encontraron los portones soldados
El delegado también describió las condiciones en las que encontraron las instalaciones cuando regresaron para retirar sus pertenencias. “Los trabajadores fueron a retirar sus cosas a los tres días y los portones estaban soldados. No había agua, gas ni energía eléctrica”, relató.
Consultado sobre una eventual reapertura, Cartazo consideró que técnicamente podría concretarse, aunque la empresa comunicó el cierre definitivo. “Esa posibilidad está siempre. De un día para el otro la cerraron. Si cerraron todo de un día para el otro, lo podrían abrir”, expresó.
Por el momento, no se informó ningún proyecto empresarial para reanudar la producción en el establecimiento.
La caída de producción que antecedió al cierre
La situación de Electrolux se había deteriorado durante los últimos meses, en un contexto de menor consumo y mayor competencia de productos importados.
En abril, la compañía, anteriormente conocida como Frimetal, había anunciado que interrumpiría la fabricación de heladeras a partir de mayo.
La decisión se sumó al abandono de la producción de cocinas, concretado en enero, como parte de un proceso de reducción de operaciones.
Según Cartazo, durante la última etapa la planta funcionaba a menos del 40% de su capacidad y se concentraba principalmente en la fabricación de freezers. “Los trabajadores de las industrias estamos complicados. Rosario vive el mismo panorama que el resto del país, y peor porque la línea blanca es la más afectada por la política económica del Gobierno nacional”, sostuvo.
El delegado vinculó las dificultades del sector con la apertura de importaciones y la caída de la actividad industrial.
En abril, la fábrica todavía contaba con aproximadamente 250 empleados, pero los sucesivos ajustes redujeron su plantel hasta los 200 trabajadores que finalmente fueron despedidos.








