Durante el acto, 312 nuevos oficiales del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea recibieron sus sables y espadas, símbolos de mando.
El Comandante en Jefe les dedicó unas palabras a los egresados: “Se unen formalmente a una hermandad que protege nuestra patria desde hace 219 años y por ello son motivo de orgullo para todos los argentinos”. También afirmó que “tenemos el deber de recomponer el crecimiento económico y utilizarlo para restituir y aumentar la capacidad y la fuerza de nuestras Fuerzas Armadas”, y aseguró: “Ustedes se dedican a defender el país; nuestro gobierno se va a dedicar a defenderlos a ustedes”.
Luego, tomó el juramento de fidelidad y respeto a la Constitución Nacional y entregó los sables y espadas a los oficiales con los más altos promedios de egreso de cada Fuerza. Para finalizar, llegó el turno de cada uno de los Subtenientes, Guardiamarinas y Alféreces.








