El Ministerio de Capital Humano advirtió que los resultados de las evaluaciones educativas PISA 2025 muestran una caída de los aprendizajes de los estudiantes argentinos “en Ciencias, Lectura y Matemática”, pero responsabilizó por el retroceso a las políticas educativas implementadas durante las “gestiones anteriores”.
“Si bien los resultados se inscriben en una tendencia global de estancamiento y descenso, en la Argentina el retroceso se produce sobre un punto de partida que ya era bajo y evidencia una situación crítica en los aprendizajes“, expresó el ministerio encabezado por Sandra Pettovello en un comunicado.
A través de la Secretaría de Educación, la cartera sostuvo que los datos reflejan los aprendizajes acumulados luego de 12 años de escolaridad y, por lo tanto, contemplan el recorrido de estudiantes cuyas “trayectorias escolares comenzaron en 2013”.
Según informó el Gobierno, los resultados argentinos se encuentran dentro de una “tendencia internacional de estancamiento y descenso”, aunque señaló que en el país el retroceso se produjo desde niveles que ya eran bajos.
“Los datos evidencian una situación crítica en los aprendizajes”, afirmó Capital Humano, que consideró que la tendencia mundial “no explica por sí sola la magnitud de la caída en Argentina”.
En ese sentido, el Ministerio apuntó directamente contra una “cultura educativa instaurada durante años por los gobiernos kirchneristas”, y afirmó que el estado actual de la educación es consecuencia de una “cultura educativa instaurada durante años”, cuyas medidas “deterioraron cada sector del sistema”.
Capital Humano indicó además que los resultados globales de PISA 2025 fueron los más bajos desde la primera edición del programa, realizada en 2000 por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), y que la caída y el estancamiento alcanzaron a gran parte de América Latina.
De acuerdo con la información oficial, Lectura fue el área que presentó el descenso más pronunciado a nivel mundial, particularmente en las habilidades de mayor complejidad.
La OCDE detectó además un fenómeno que denominó “lectores apresurados”, referido a estudiantes que contestan las evaluaciones de manera rápida e incorrecta. Según el organismo, ese comportamiento casi se duplicó entre 2018 y 2025.
Ante ese escenario, el Gobierno destacó la implementación del Plan Nacional de Alfabetización y del Plan Nacional de Matemática como parte de las políticas destinadas a revertir los problemas de aprendizaje.
El primero tiene como objetivo fortalecer desde los primeros años la capacidad de los alumnos para leer, comprender y producir textos acordes con su edad, mientras que el segundo apunta a mejorar las capacidades matemáticas y numéricas de los estudiantes.
Las pruebas PISA se realizan cada tres años y evalúan los conocimientos y capacidades de estudiantes de 15 años en Matemática, Lectura y Ciencias. En la Argentina fueron evaluados 11.200 estudiantes pertenecientes a 413 escuelas de todo el país.








