Este lunes, el diputado provincial kirchnerista Juan Carlos Ledesma, realizó sorprendentes declaraciones para justificar el silencio de la senadora Lucía Corpacci sobre el secuestro y la desaparición del gendarme catamarqueño Nahuel Gallo en Venezuela, hace más de un año.
En todo este tiempo, en realidad, nadie de ese sector político hizo mención al tema, naturalmente por la cercanía ideológica entre el kirchnerismo y el chavismo, a pesar de que desde la familia de la víctima le solicitaron ayuda específicamente a la exgobernadora, que ni siquiera respondió al pedido.
Sin embargo, Ledesma fue contundente y señaló que “esa detención ilegal (la de Gallo) ocurrió bajo el actual gobierno nacional, específicamente bajo responsabilidad directa del Ministerio de Seguridad que conducía la señora Patricia Bullrich. Pretenden ahora exigirle a Lucía Corpacci que actúe como si tuviera algún tipo de responsabilidad institucional en un hecho que les corresponde exclusivamente a ellos”.
En su postura política, el diputado provincial olvida que la actual senadora Patricia Bullrich, cuando ejercía como ministra de Seguridad recibió a Griselda, la madre de Nahuel, y desde entonces, en cuanta ocasión tuvo hizo pedidos públicos, además de manera oficial, por la liberación del gendarme.

Por otra parte, Juan Carlos Ledesma pretende quitar toda responsabilidad a Lucía Corpacci, solamente porque no forma parte del actual Gobierno nacional, omitiendo que se trata de una senadora que representa a todos los catamarqueños en el Congreso de la Nación, no solamente a quienes pertenecen a su espacio partidario.
El diputado provincial y presidente del bloque de diputados del FdT, Ledesma, realizó una publicación en sus redes en el afán de defender a Corpacci, y de salir al cruce del diputado nacional de La Libertad Avanza, Adrián Brizuela, a quien acusó de “mezclar deliberadamente hechos, banalizar debates complejos y utilizar un discurso cargado de agresividad ideológica para atacar a la senadora nacional Lucía Corpacci con fines estrictamente tribuneros”.
El legislador provincial remarcó que “la opinión de Corpacci fue deliberadamente tergiversada para construir un ataque político artificial”. Pero se equivoca. En realidad, el rechazo social en Catamarca ganó las redes sociales desde que la legisladora K salió a defender al dictador Nicolás Maduro, como nunca lo había hecho por su comprovinciano Nahuel Gallo. En realidad, Adrián Brizuela no fue original en sus dichos, sino más bien se sumó a las duras críticas que apuntan a Corpacci por su indiferencia con un catamarqueño secuestrado, desaparecido y posiblemente torturado por el régimen de Nicolás Maduro.

Más allá de las responsabilidades oficiales, la creencia quizá inocente de Griselda Heredia, mamá de Nahuel Gallo, era que Lucía Corpacci podía interceder a través de Cristina Kirchner, de muy buenas relaciones con el tirano Maduro, para lograr la libertad de su hijo. Algo que en realidad muchos creyeron posible. Pero solamente encontró el silencio por parte de quien llegó a ejercer la gobernación de Catamarca. Silencio que rompió para salir a defender a Nicolás Maduro, el verdugo de Nahuel Gallo.








