La senadora provincial por Belén y presidenta de la Comisión de Minería del Senado, Soledad Blas, defendió la aprobación del acuerdo entre Catamarca y Salta para el desarrollo del proyecto minero Diablillos, ubicado en una zona de límites indefinidos entre ambas provincias, y aseguró que el convenio representa un avance significativo para los intereses catamarqueños mientras continúa pendiente la definición territorial por parte del Congreso de la Nación.
Durante la entrevista realizada en el programa televisivo Minería Federal, conducido por Mario Laplaca y Santiago Gómez Bello, explicó que el conflicto tiene antecedentes históricos que se remontan a más de un siglo y que llegó incluso a la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Sin embargo, recordó que el máximo tribunal determinó que la resolución definitiva de los límites corresponde al Congreso Nacional.
Blas señaló que, debido a esa situación de indefinición, durante años Salta tuvo una participación predominante en el proyecto, tanto en la toma de decisiones como en la contratación de empresas y trabajadores.
“De no tener prácticamente ninguna participación, hoy Catamarca pasa a tener el 50% de los beneficios del proyecto. Esto incluye regalías, mano de obra y proveedores mineros”, destacó Blas.
La senadora remarcó que el acuerdo no implica una renuncia a los derechos territoriales de Catamarca y recordó que el propio convenio establece que dejará de tener vigencia cuando el Congreso defina los límites entre ambas provincias.
“Tengo la esperanza de que cuando se resuelva definitivamente esta cuestión, Diablillos sea reconocido íntegramente como parte de Catamarca. Mientras tanto, este acuerdo nos permite participar de un proyecto que de otra manera seguiría avanzando sin nuestra intervención”, afirmó.
Además, valoró que la aprobación del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para el proyecto permitirá avanzar hacia la construcción de la planta y la futura explotación del yacimiento, con una inversión estimada en 480 millones de dólares.
Empleo y desarrollo para el oeste
Uno de los aspectos que la senadora consideró centrales es el impacto laboral que tendrá el proyecto durante su etapa de construcción. Según indicó, inicialmente se prevé la generación de alrededor de 400 puestos de trabajo directos, aunque aclaró que el efecto económico será mucho más amplio debido a la contratación de proveedores y servicios asociados.
Blas sostuvo que la prioridad en las contrataciones deberá estar puesta en Antofagasta de la Sierra, por ser la comunidad más cercana al proyecto, aunque reconoció que la demanda laboral superará la disponibilidad de mano de obra local.
“Antofagasta siempre tendrá prioridad, pero la cantidad de trabajadores que se necesitará excede la población disponible. Es una cuestión demográfica. Por eso también se abrirán oportunidades para trabajadores de otros departamentos del oeste catamarqueño”, señaló.
Para la legisladora, Diablillos representa una oportunidad concreta para fortalecer la economía regional y generar nuevas posibilidades laborales para cientos de familias.
La postura de la senadora de Antofagasta
Durante el debate legislativo también surgieron distintas posiciones respecto al acuerdo. Blas descartó que ello haya significado una fractura política y defendió el trabajo realizado en comisión para analizar los alcances del convenio.
“Muchos interpretaron que existía un quiebre, pero no fue así. Hubo debate, intercambio de opiniones y distintas miradas sobre cómo defender los intereses de Catamarca”, afirmó.
En particular, se refirió a la abstención de la senadora representante de Antofagasta de la Sierra,Eliana Soriano quien reclamó una definición previa de los límites provinciales antes de avanzar con el acuerdo.
“La postura de la senadora es totalmente válida. Nosotros también reclamamos que se definan los límites. El problema es que la Corte Suprema ya dijo hace más de una década que esa decisión corresponde al Congreso Nacional y hasta ahora no hubo avances concretos”, señaló.
Control ambiental y participación provincial
La legisladora destacó además que el convenio crea una comisión interprovincial que tendrá la responsabilidad de supervisar el desarrollo del proyecto, controlar el cumplimiento de los acuerdos y garantizar la participación de Catamarca en aspectos ambientales, laborales y económicos.
“Catamarca no está cediendo soberanía ni resignando controles. Vamos a seguir exigiendo los estándares ambientales que venimos aplicando y participando en todas las decisiones vinculadas al proyecto”, aseguró.
Finalmente, expresó su convicción de que la minería puede convivir con otras actividades productivas de la región, como el turismo, siempre que exista un estricto control ambiental y respeto por las comunidades.
“Creo que al oeste catamarqueño le espera un gran futuro con la actividad minera. El desafío es que ese desarrollo se traduzca en empleo, crecimiento y calidad de vida para todos, respetando el ambiente y a las comunidades que habitan la región”, concluyó.
Reapertura de Alumbrera
La senadora también se refirió a la reactivación de Alumbrera y aseguró que ya comenzaron los primeros movimientos para la conformación de equipos técnicos. Indicó que algunos trabajadores que anteriormente se desempeñaron en Minera Alumbrera ya fueron convocados nuevamente para participar en esta nueva etapa. “Estamos dentro de los plazos que la empresa había informado. Por ahora se están conformando equipos técnicos y la incorporación de operarios se prevé para mediados del próximo año”, explicó.
No obstante, aclaró que el proyecto no tendrá la misma dimensión que tuvo Alumbrera durante sus años de mayor actividad. “No se puede comparar con lo que fue Minera Alumbrera en cuanto a cantidad de empleo o tiempo de explotación. Son proyectos distintos, pero igualmente representa una noticia positiva para Belén”, manifestó. Blas consideró que la combinación entre la reactivación de Alumbrera y el avance de Diablillos puede convertirse en un motor de crecimiento para toda la región oeste de la provincia. “Durante mucho tiempo el único emprendimiento en actividad fue Farallón Negro. La llegada de nuevos proyectos puede generar empleo, fortalecer a los proveedores locales y dinamizar la economía regional”, concluyó.








