El diputado provincial Javier Galán publicó esta tarde dos escritos en sus redes sociales, al conocer el pedido de desafuero remitido a la Cámara de Diputados por el juez Marcelo Sago, para avanzar en las investigaciones por presuntos abuso sexual y peculado. El legislador, en todo momento, atribuyó las causas en su contra como una persecución política, y apunta directamente contra el oficialismo. A continuación, el primer posteo de Galán:
Hoy viernes, alrededor de las 14 horas, tomé conocimiento de una nueva decisión judicial del juez Marcelo Sago: un pedido de desafuero en el marco de la causa iniciada por Daniela Solohaga.
Y quiero expresar públicamente mi preocupación.
Mi defensa viene cuestionando decisiones de este proceso por considerar que afectan garantías fundamentales. Además, se encuentra planteada una cuestión ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación mediante un recurso extraordinario federal.
Frente a esta nueva noticia, hay preguntas que merecen respuestas claras:
¿Por qué se impulsa un nuevo pedido de desafuero en este momento? ¿Cuál es el estado procesal exacto de los recursos pendientes? ¿Qué competencia conserva el juzgado para adoptar esta decisión? ¿Se respetaron todas las instancias y garantías del derecho de defensa?
No estoy pidiendo privilegios. No estoy pidiendo que nadie me considere por encima de la ley. Estoy reclamando exactamente lo contrario: que la ley se aplique de la misma manera para todos, también para quienes tenemos responsabilidades públicas y pensamos distinto.
No voy a aceptar que se confunda el ejercicio de mi derecho de defensa con una obstrucción a la Justicia. Recurrir una decisión, ofrecer pruebas y pedir que un tribunal superior revise lo actuado son derechos reconocidos por nuestro ordenamiento jurídico.
Tampoco voy a adelantar conclusiones sobre decisiones que todavía deben ser examinadas. Mi defensa analizará esta nueva actuación y utilizará las herramientas legales que correspondan.
Pero hay algo que no puedo dejar de señalar: la acumulación de decisiones, los tiempos en que se producen y las consecuencias que pueden tener sobre mi función como diputado generan una preocupación institucional que merece ser explicada con transparencia.
Yo tengo mi propia interpretación de lo que está sucediendo y no voy a ocultarla: siento que mi actuación pública y mi crecimiento político se han convertido en un factor de tensión. Pero no voy a reemplazar las pruebas por acusaciones ni los argumentos jurídicos por insultos.
A quienes me acompañan, les pido que no saquen conclusiones solamente por un titular. Lean, pregunten, exijan información y permitan que los procedimientos sean revisados.
Voy a seguir dando la cara, voy a seguir ejerciendo mi defensa y voy a seguir cumpliendo con mi responsabilidad como diputado provincial.
No pido que me crean ciegamente. Pido que se respete mi derecho a defenderme y que la Justicia explique sus decisiones con la ley en la mano.

En una segunda publicación, una hora más tarde, Javier Galán escribió:
Voy a decir algo que muchos piensan y pocos se animan a decir públicamente.
Mi situación judicial ya no puede analizarse solamente como una sucesión de expedientes. Hay decisiones, tiempos y circunstancias que generan interrogantes muy serios y que merecen una explicación ante toda la sociedad.
Mi defensa viene cuestionando distintas actuaciones judiciales por considerar que afectan mi derecho a defenderme, a ofrecer pruebas y a recurrir las decisiones que considero contrarias a la ley.
Ahora se suma una nueva situación: el juez Marcelo Sago habría impulsado un pedido de desafuero en la causa Solohaga mientras mi defensa sostiene que existen recursos pendientes ante instancias superiores, incluido un recurso extraordinario federal cuya situación procesal debe ser respetada.
La pregunta es inevitable: ¿cuáles son los fundamentos jurídicos y cuál es la competencia que habilita esta nueva actuación?
No voy a dejar de señalar lo que veo: siento que se está utilizando el escenario judicial para intentar sacarme de la cancha política.
Y mi preocupación aumenta cuando observo que las decisiones judiciales pueden terminar condicionando mi participación democrática.
¿No pueden ganarme en la discusión de ideas? ¿No pueden enfrentarme políticamente? ¿Entonces la disputa termina trasladándose a los tribunales?
También quiero referirme a algo extremadamente delicado. Una denuncia por abuso sexual es un asunto de enorme gravedad y debe ser investigada con toda la seriedad que merece. Las cuestiones de género no pueden utilizarse para desacreditar a las víctimas, pero tampoco pueden convertirse en una condena anticipada ni anular el derecho constitucional de defensa de una persona denunciada.
La perspectiva de género y el debido proceso no son enemigos. Los dos deben respetarse.
En la política de Catamarca hay demasiadas cosas que la sociedad merece conocer. Hay conversaciones, acuerdos y relaciones de poder que deberían estar sometidos a la transparencia.No voy a afirmar que existan instrucciones telefónicas o acuerdos clandestinos sin pruebas, pero sí voy a exigir que cada decisión judicial tenga fundamentos legales claros, públicos y verificables.
Esto es lo que quiero cambiar. Esta forma de hacer política, donde el poder parece valer más que las instituciones, donde las diferencias se convierten en conflictos y donde participar puede terminar teniendo un costo personal enorme.
Yo no entré en política para acomodarme. Entré porque creo que Catamarca necesita una transformación profunda.
Y si mi crecimiento político genera resistencia, la respuesta tiene que ser más democracia, más transparencia y más participación ciudadana. No obstáculos que puedan limitar derechos.
A quienes me acompañan, les digo algo: no necesito que crean ciegamente en mí. Necesito que exijan que se conozca la verdad, que se respeten las garantías y que nadie esté por encima de la ley.
Si tienen diferencias conmigo, que me las discutan políticamente. Si tienen cuestionamientos judiciales, que se investiguen con pruebas. Y si quieren decidir quién debe gobernar Catamarca, que lo decidan los catamarqueños en las urnas.
No voy a bajar los brazos. No voy a dejar de defenderme. Y no voy a renunciar a mi derecho de participar.
Porque cambiar Catamarca también significa terminar con estas prácticas que tanto daño le hacen a nuestras instituciones.
NO PIDO PRIVILEGIOS. PIDO JUSTICIA. NO PIDO IMPUNIDAD. PIDO IGUALDAD ANTE LA LEY.
Javier Galán
Diputado Provincial








