El Senado aprobó una ley que modifica la fórmula de movilidad jubilatoria impuesta por el Gobierno mediante el DNU 274. La nueva normativa propone un aumento de los haberes previsionales y una recomposición de los ingresos, lo que generó controversia por su impacto fiscal. El presidente Javier Milei anunció que vetará la ley por considerarla insostenible para el equilibrio fiscal del país.
Principales modificaciones de la nueva ley de movilidad
La ley aprobada establece una serie de cambios significativos en la fórmula de actualización de jubilaciones y pensiones, lo que aumentará los haberes de los beneficiarios del sistema previsional. Entre los puntos más destacados se encuentran:
Aumento de los haberes previsionales: La nueva ley dispone un aumento del 7,2% en los haberes del sistema general de la ANSES, con efecto retroactivo a abril de 2024. Este reajuste llevaría el haber mínimo, actualmente en $234.540, a $251.427. Además, se garantiza que el ingreso más bajo del sistema contributivo sea de $317.704, calculado multiplicando por 1,09 el valor de la Canasta Básica Total para un adulto equivalente.
Pago de un extra del 8,1%: La fórmula incluye un pago adicional del 8,1% a todos los jubilados y pensionados de la ANSES, para recomponer los haberes tras la elevada inflación de enero, que alcanzó el 20,6%. Con este ajuste, el haber mínimo ascendería a $285.000.
Movilidad mensual por inflación: La ley establece que las jubilaciones y pensiones se actualizarán mensualmente según la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC, ajustando los haberes previsionales de acuerdo con la inflación registrada dos meses antes.
Ingreso mínimo garantizado: La norma dispone que los beneficiarios que perciban un solo haber previsional recibirán un ingreso mínimo garantizado equivalente al valor de la CBT multiplicado por 1,09, ubicándose en $317.704 para septiembre.
Compensación retroactiva: La ley establece que los jubilados y pensionados que recibieron aumentos por debajo de la inflación en meses previos tendrán derecho a una compensación retroactiva. La ANSES deberá liquidar diferencias en los pagos de los últimos meses.
La fórmula vigente, establecida por el DNU 274, ajusta mensualmente los haberes previsionales según la inflación del INDEC con dos meses de rezago. Bajo este esquema, los jubilados recibieron diversos aumentos desde abril. Sin embargo, la principal diferencia con la nueva ley radica en la compensación adicional del 8,1% para recomponer los ingresos tras la elevada inflación de enero.
Si se aplicaran los cambios propuestos, los haberes mínimos aumentarían un 7,2% con efecto retroactivo a abril, resultando en un incremento de aproximadamente $17.000 en septiembre. Además, quienes perciban un único haber previsional tendrían garantizado un ingreso mínimo de $317.704. Los jubilados también recibirían una compensación retroactiva por los meses en que los aumentos no cubrieron la inflación acumulada, beneficiando especialmente a quienes cobran haberes mínimos.
La aprobación de la nueva ley de movilidad jubilatoria por el Senado generó controversia debido a su impacto fiscal, mientras que el presidente Javier Milei anunció que vetará la norma por considerarla insostenible.








