Cuál es el sueldo mínimo que cobra un empleado de comercio en mayo, tras la nueva paritaria, es una de las principales consultas dentro del sector luego de la oficialización de las escalas salariales para el período abril-julio de 2026. El acuerdo alcanzado entre el sindicato y las cámaras empresarias introduce una combinación de incrementos en los básicos junto a sumas fijas no remunerativas.
Durante los meses de abril, mayo y junio, los trabajadores perciben un esquema mixto compuesto por el salario básico según su categoría, más una suma fija de $100.000 y un adicional de $20.000, ambos de carácter no remunerativo. Esta modalidad busca sostener el poder adquisitivo en un contexto económico marcado por la inflación.
El cambio más significativo llegará en julio, cuando las sumas fijas dejarán de abonarse y todo el ingreso pasará a integrarse en el salario básico. Aunque el monto final no sufrirá modificaciones respecto de junio, sí cambiará su composición, lo que tendrá impacto en aportes jubilatorios, obra social y otros conceptos.
Cuánto cobra un empleado de comercio en mayo
Al analizar cuál es el sueldo mínimo que cobra un empleado de comercio en mayo, tras la nueva paritaria, se observa que los ingresos más bajos superan el millón de pesos incluso en las categorías iniciales. Estos valores corresponden a los salarios sin antigüedad ni adicionales, pero incluyendo las sumas no remunerativas acordadas.
En el caso del personal de maestranza, los sueldos parten desde $1.198.911 en la categoría A, mientras que la categoría B asciende a $1.202.029 y la C alcanza los $1.212.951. Estos montos reflejan el piso salarial del sector para quienes recién comienzan o no cuentan con adicionales.
Dentro del área administrativa, los valores son levemente superiores. La categoría A inicia en $1.210.613, mientras que la F —la más alta dentro de este grupo— llega a $1.262.890. En el caso de cajeros y vendedores, los salarios también superan el millón de pesos en todas sus categorías.
Impacto de las sumas no remunerativas
Uno de los aspectos centrales de este acuerdo es el peso de las sumas no remunerativas dentro del salario total. Durante los primeros meses del esquema, estos montos representan una parte significativa del ingreso, pero no se incluyen en el cálculo de aportes ni contribuciones, indicó Iprofesional.
Esto implica que, si bien el trabajador percibe un ingreso mayor en el corto plazo, no todos los conceptos impactan en beneficios futuros como la jubilación o el aguinaldo. Esta modalidad ha sido utilizada en distintos acuerdos paritarios como una herramienta para mejorar ingresos sin aumentar los costos laborales de manera directa.
A partir de julio, la situación cambia sustancialmente. Al incorporarse todas las sumas al básico, el salario se vuelve completamente remunerativo, lo que fortalece los aportes y mejora la base de cálculo para otros beneficios laborales.







