Jonathan David Muir Burgos, de solo 16 años, se encuentra preso por motivos políticos desde hace más de un mes en la cárcel de máxima seguridad de Ciego de Ávila, Cuba, tras participar en una protesta ciudadana. Su familia denunció un grave deterioro físico y exigió su liberación inmediata. El menor de edad, quien padece severos problemas de salud, está privado de su libertad en Canaleta, una cárcel para adultos, en condiciones que, según sus allegados, ponen en riesgo su vida.
Según relató su padre, el pastor evangélico Elier Muir Ávila, Jonathan fue detenido el pasado 16 de marzo y, desde entonces, “permanece en condiciones inhóspitas, con falta de atención médica y una alimentación deficiente”.

El adolescente sufre de deshidrosis severa y cuenta con antecedentes de infecciones bacterianas que comprometieron su sistema inmunológico. “Desde muy pequeño padeció, producto del miedo y el estrés, una deshidrosis en la piel. Esta afección permitió el ingreso de bacterias como el estraptococo beta hemolítico y el estafilococo, lo que requirió cinco antibióticos para salvarle la vida. Eso le deprimió el sistema inmunológico”, explicó el padre.
La familia denunció que Jonathan aún no ha recibido el tratamiento médico necesario, como la aplicación de hebertrans, un medicamento indicado para fortalecer sus defensas. “El 18 de marzo debía ponerse el primer bulbo de hebertrans, pero no se le ha administrado por estar en prisión”, indicó Elier Muir Ávila. El padre del adolescente advirtió sobre la gravedad de la situación: “Nos llamó a la 1:45 de la madrugada y nos contó que no podía dormir por la cantidad de chinches que lo pican e infectan su cuerpo. Eso agrava su salud física y mental”, describió.

Además, mencionó episodios de hipoglucemia y crisis vagales, asociados al hambre y la insuficiente cantidad de alimento. “Recibe minidosis de comida muy inadecuadas para su condición”, agregó. El adolescente permanece en una prisión para adultos, en condiciones insalubres, rodeado de plagas y sin acceso a un tratamiento adecuado, según el testimonio de su familia. “Su vida corre peligro. Necesitamos que nuestro hijo sea liberado ya. Lo necesitamos en casa”, reclamó Elier.
El caso de Jonathan David Muir se suma a denuncias recientes sobre la situación de menores detenidos en Cuba por motivos políticos, especialmente tras manifestaciones sociales en distintas provincias del país. Diversas organizaciones alertaron sobre la vulnerabilidad de los adolescentes en centros penitenciarios de alta seguridad, y la falta de garantías procesales y sanitarias para los detenidos.







