Esta tarde de miércoles, se realizó una movilización de trabajadores estatales, donde prevalecieron quienes se desempeñan en las áreas de Salud y Educación, reclamando por mejoras salariales. En el caso de los educadores, exigen un salario mínimo de $1.300.000 y rechazan la última propuesta oficial, mientras advierten sobre posibles pérdidas de puestos de trabajo y denuncian presiones del Gobierno.
Los docentes dieron a conocer un comunicado con una postura confrontativa, donde señalan: “¡Basta de persecución a la docencia! Repudiamos enérgicamente las declaraciones del gobernador Raúl Jalil, quien confirmó el inicio de sumarios administrativos por el paro docente y afirmó: “Día trabajado, día pagado”. Se trata de una amenaza directa contra el derecho constitucional de huelga y una maniobra intimidatoria para disciplinar a quienes luchan por salario y condiciones dignas de trabajo. El intento de aplicar descuentos y abrir sumarios constituye una política de persecución laboral inaceptable. Denunciamos además que docentes informaron que en el área de reconocimiento médico no se están autorizando ni emitiendo constancias, sometiendo las licencias a revisión arbitraria y exigiendo “pruebas” adicionales. Esta práctica evidencia que el operativo de hostigamiento se extiende a distintas áreas del Estado con el objetivo de amedrentar y quebrar la organización. Responsabilizamos al gobierno por cualquier vulneración de derechos y exigimos el cese inmediato de los sumarios, el respeto irrestricto al derecho a huelga y el pago íntegro de los haberes. Frente a la intimidación, redoblamos la convocatoria a la manifestación provincial de mañana miércoles. En la Capital concentramos a las 19 h en Plaza 25 de Agosto (Plaza de La Estación), y en cada localidad del interior se desarrollarán acciones en defensa de la educación pública y de nuestros derechos laborales. Tocan a uno. Respondemos todos”.
La protesta en San Fernando del Valle inició en la plaza 25 de Agosto, desde donde marcharon hasta la plaza 25 de Mayo, y al mismo tiempo se replicó en varias ciudades del interior de Catamarca.







