La Dirección de Tránsito de Belén llevó adelante la destrucción de 187 caños de escape libres, en el marco de los controles y acciones destinadas a garantizar el cumplimiento de la normativa vigente.
Esta acción está orientada a proteger la salud pública, el bienestar social y la convivencia ciudadana. Los caños de escape libres se encuentran expresamente prohibidos por la Ordenanza Municipal N° 240/10, debido al elevado nivel de ruido (decibeles) que generan, provocando contaminación sonora.
El uso de escapes libres afecta de manera directa y sensible a:
Personas con trastornos del neurodesarrollo, sensoriales o de ansiedad, pudiendo generar crisis, estrés y desregulación emocional.
Adultos mayores, ocasionando alteraciones del sueño, aumento de la presión arterial y malestar general.
Niños y niñas, perjudicando su descanso, concentración y desarrollo.
Además, estos dispositivos alteran las condiciones originales del vehículo, lo que incrementa los riesgos para la seguridad vial y deteriora la convivencia urbana.







