Un hecho de abuso sexual fue denunciado en las últimas horas por una mujer de 63 años de edad, quien se desempeñaba como cuidadora de una mujer de 90 años en una vivienda de la localidad de San Antonio, Fray Mamerto Esquiú.
Indicó que durante la madrugada se levantó al baño y allí fue abordada por el nieto de la dueña de casa, quien la ultrajó para luego darse a la fuga. La trabajadora alertó a los efectivos policiales del hecho, logrando interceptar al presunto abusador a las pocas cuadras.
Horas después, la Justicia indagó al sindicado que se mantuvo en silencio y lo imputó por el delito de abuso sexual con acceso carnal.
Como el protocolo de abuso no arrojó lesiones compatibles con el hecho, hasta tanto se concreten otras pericias genéticas y ante la falta de antecedentes, la fiscal de Violencia Familiar y de Género, Alejandra Antonino, le fijó una caución de $ 1.500.000 para recuperar la libertad aunque sigue vinculado a la causa.
Desde la Justicia se le ofreció a la víctima el botón antipánico pero no lo aceptó, mientras que la Fiscalía le ordenó también al imputado no acercarse a la denunciante.







