La cadena de farmacias Dr. Ahorro concretó el cierre total de sus sucursales en Argentina luego de más de dos décadas de presencia en el mercado local. La empresa, que se encontraba atravesando un concurso preventivo y buscaba vender su operación en el país, finalmente bajó las persianas de sus 33 locales distribuidos entre la Ciudad de Buenos Aires y distintas provincias.
La información fue difundida por el portal especializado Pharmabiz, que detalló que la compañía comunicó a sus trabajadores que las sucursales permanecerían cerradas hasta nuevo aviso y que solo se abonaría una parte de los salarios adeudados.

La salida de Dr. Ahorro representa un nuevo golpe para el sector comercial y farmacéutico argentino, en un contexto marcado por caída del consumo, problemas financieros y crecientes dificultades para sostener estructuras operativas.
Una marca que creció con los medicamentos genéricos
La firma desembarcó en Argentina en 2002 con un modelo de negocios centrado en la venta de medicamentos genéricos y de bajo costo. La propuesta apuntaba principalmente a consumidores sin cobertura médica y buscaba ofrecer alternativas más económicas frente a las farmacias tradicionales.
Desde sus inicios, Dr. Ahorro decidió no operar con obras sociales ni empresas de medicina prepaga, una estrategia comercial que le permitió diferenciarse dentro del mercado farmacéutico local.
Durante los primeros años, el auge de los medicamentos genéricos favoreció una rápida expansión de la marca, que logró instalarse en zonas estratégicas de la Ciudad de Buenos Aires y en provincias como Córdoba, Salta y Mendoza.







