Milo J, el fenómeno que conquistó la escena urbana con apenas 19 años, se encuentra en el ojo de la tormenta mediática. Lo que empezó como una anécdota sobre el proceso creativo de su álbum La vida era más corta terminó en un escándalo que mezcla fe, música y declaraciones cruzadas que arden en las redes sociales.
Todo explotó cuando se viralizó la confesión del artista en el programa Tapados de Laburo de OLGA. Allí, Milo relató que para usar un sample de una banda ligada a la religión umbanda, no bastó con un contrato legal. “Tuvimos que esperar a que la gente que hizo la canción le pida al santo Malunguinho que nos deje usarlo“, reveló ante la sorpresa de los conductores.

Según el cantante, la aprobación no fue un simple trámite burocrático: “El santo dio el ok“. Explicó que los músicos originales realizaron sus rituales para consultar a la entidad, la cual supuestamente escuchó la melodía en el estudio y dio su visto bueno. “Hacen sus rituales para hablar con el santo“, detalló el joven referente del género urbano.
Andrea Rincón describió escenas de un recital en el Movistar Arena que la dejaron espantada. “Entró con un cuchillo y empezó a acuchillar. No creo que sea un santo muy bueno que digamos”, sentenció. Para la actriz, que asegura haber vivido procesos de “liberación” espiritual, estos actos son señales de alerta que la sociedad ignora.
La actriz, al enterarse de estas declaraciones, fue letal en una entrevista con Pía Shaw para La Nación. “Están comprando almas con la música“, disparó sin vueltas, y fue más allá al analizar la actitud del cantante sobre el escenario: “¿Alguna vez lo viste reírse a Milo J? Claramente está totalmente poseído“.
La madre del músico, Aldana Ríos, salió a aclarar que Malunguinho es un protector de los pueblos originarios y que el ritual fue necesario para salvar el track. “No teníamos más tiempo, el tema se caía si no estaba aprobado“, explicó para ponerle fin a las especulaciones sobre supuestos pactos oscuros.







