El silencio de las vacaciones terminó. Apenas un mes después de bajar el telón de la temporada anterior, la Fórmula 1 2026 ya está en marcha en los talleres. Mientras Audi ya realiza sus pruebas privadas, Alpine abre las puertas de su sede en Enstone para dar inicio a un año que se percibe como un “todo o nada”.
Bajo la dirección de Flavio Briatore, el equipo busca revertir el golpe que significó terminar últimos en la Copa de Constructores. Para ello, la estrategia es clara: un cambio de corazón técnico y la apuesta por una dupla que combina experiencia y juventud.
El «trasplante» que genera ilusión
La gran novedad del A526 (el modelo para este año) no está a la vista, sino bajo el capó. Alpine abandona las unidades de potencia Renault para incorporar el motor Mercedes. Este cambio de motorización es la piedra angular para recuperar la competitividad perdida y escalar, al menos, hasta el sexto puesto del campeonato.
El nuevo monoplaza presenta cambios estructurales marcados por el 2026:
- Más ligero: Una reducción de peso significativa.
- Más angosto: Una carrocería estilizada para mejorar la eficiencia aerodinámica.
- Sonido de esperanza: El pasado 5 de enero, el motor Mercedes rugió por primera vez en la fábrica, marcando el inicio simbólico de la nueva era.
Colapinto y Gasly: El regreso al simulador
Aunque todavía disfrutan de sus últimos días de descanso, Franco Colapinto y Pierre Gasly se incorporan al equipo la semana próxima. Ambos pilotos han sido piezas activas en el desarrollo del A526 durante el año pasado. Para el argentino, el 2026 representa el desafío de sumar sus primeros puntos oficiales y consolidarse en la máxima categoría tras un cierre de 2025 de aprendizaje.







