La polémica entre Kylian Mbappé y la senadora paraguaya Celeste Amarilla parece lejos de apagarse. En las últimas horas, el abogado de Amarilla anunció que podría acusar al astro francés por “calumnias e injurias” y pedir su extradición.
Guillermo Duarte Cacavelos manifestó que “el hecho tuvo consecuencias en Paraguay, por lo que puede ser considerado cometido en el país”, aunque los expertos consideran improbable que Mbappé llegue como reo a Asunción por esta causa.
De acuerdo al abogado de la senadora del Partido Liberal Radical Auténtico, los delitos de difamación están tipificados en Paraguay y Francia, con lo que podría impulsarse una querella. A su vez, Felino Amarilla, abogado y hermano de la senadora, expreso que el expediente podía ser visto como una injuria de carácter privado, con lo cual Mbappé debería someterse a la justicia paraguaya.
Racismo en la redes
Todo se originó tras la eliminación de Paraguay del Mundial a manos de Francia en los octavos de final con un penal convertido por Mbappé. Tras el partido, y vía X, Amarilla se despachó contra el goleador, al que calificó como “camerunés colonizado”, entre otros improperios.
Mbappé les respondió y calificó los comentarios como “despreciables” e “indignos de su cargo”, y aseguró que no permitirá que “se propague el odio y el racismo”. Los gobiernos de Francia y Paraguay salieron en su apoyo, al igual que la ONU y la FIFA. Amarilla no se retractó y sostuvo sus dichos.
Ahora, lo que los letrados paraguayos descartan es que la senadora pueda ser juzgada en Francia por sus palabras de acuerdo al principio de “doble incriminación”, dado que la conducta atribuida no estaría tipificada como delito en Paraguay.
“Una respuesta a una persona”
Para que avanzara un eventual pedido de extradición en su contra, dijo Duarte Cacavelos, debería haber correspondencia entre las legislaciones de los dos países, algo que, afirmó, no se cumple. Además, remarcó que Amarilla cuenta con fueros parlamentarios.
El abogado aseguró que las palabras de Amarilla no fueron un ataque “a cierto tipo de ser humano” ni pueden interpretarse como un intento de promover el racismo. Simplemente, se trató de “una respuesta a una persona que tuvo una conducta despectiva y de ataque hacia el pueblo paraguayo”, en alusión a Mbappé.
De ahí que hubo “un ataque a un maleducado que recibió una respuesta al nivel que él estaba generando”, en medio de “una cantidad de adjetivos calificativos hacia jugadores paraguayos”. Eso derivó en que “la única que se plantó y nos representó como raza es Celeste”, al tiempo que cuestionó la intromisión del gobierno paraguayo en el asunto.
“Francia es la Francia de Rousseau”
Por su parte, la senadora manifestó que es “absolutamente innecesaria” la reacción del gobierno paraguayo en contra de sus palabras. “Fue una muestra de decirle a Francia: ‘Sí, señor. Sí, señor’, cuando que Francia ni fue afectada”, resaltó.
Y se despachó con un duro improperio hacia Mbappé por no aber saludado al arquero Orlando Gill. “Cuando Orlando Gill, un niño que seguramente por primera vez pisaba un Mundial, por primera vez Europa, estaba jugando ante el mundo y le pasa la mano con toda la humildad del paraguayo y este hijo de puta le niega la mano y le grita en la cara, eso no es francés, eso no hubiera hecho un francés nunca”.
A su vez criticó una resolución del Congreso que le atribuye la responsabilidad personal por sus dichos y desvincula al parlamento. Para ella, resultó innecesario, dado que fue una acción individual. “La responsabilidad es individual y la respuesta es individual. No me puede demandar Francia por lo que yo le dije a un francés”, añadió.
“Yo creo que Mbappé ni leyó mi post. Creo que alguien lo utilizó. Además, Francia no es la Francia de Mbappé. Francia es la Francia de Voltaire. Francia es la Francia de Rousseau. Francia es demasiado grande para reducirlo a Mbappé”, cerró.
Mientras, en Francia avanza una causa por “injuria pública” e “incitación al odio o a la violencia” contra Amarilla, impulsada por la Federación Francesa de Fútbol. Esa querella podría derivar en una pena de hasta un año de prisión y una multa de 45 mil euros.
Fuente: Página 12








