Tras haber anunciado un Procedimiento Preventivo de Crisis el año pasado en el marco de una reestructuración de la compañía, Granja Tres Arroyos, conocida como la avícola más grande e importante del país, informó este miércoles que cerrará una de sus tres fábricas debido a supuestos problemas de producción. Como resultado, casi 1.000 trabajadores quedarán en la calle.
Se trata de la planta ubicada en Concepción del Uruguay, en la provincia de Entre Ríos. La industria suspenderá su actividad “por tiempo indeterminado” mientras las autoridades resuelven qué hacer con el establecimiento, que emplea a unas 950 personas. Por el momento se desconoce qué sucederá con los puestos laborales.
En un comunicado oficial publicado tras la difusión de la medida, las autoridades de la empresa aseguraron que el cierre se debió a “los constantes conflictos gremiales que paralizaron las operaciones”, lo que generó “un quiebre en la cadena de producción avícola de la región”. El mensaje denunció además supuestas “medidas sindicales inflexibles y desproporcionadas”, incluyendo “trabajadores en constante paro, trabajo a desgano y altísimo nivel de ausentismo”.
A ello se le sumó, siempre según el relato de la compañía, las “actitudes violentas” y el “bloqueo” ejercidos por parte de “algunos responsables sindicales hacia los trabajadores”. Sin embargo, lo cierto es que recientemente Granja Tres Arroyos había reducido su faena diaria de 700.000 a 200.000 unidades, presuntamente debido a la crisis a nivel nacional que el año pasado llevó a la misma compañía a declararse en Procedimiento Preventivo de Crisis y freezar a otros 700 trabajadores.
Para peor, hoy se conoció que los empleados no fueron notificados formalmente sobre la suspensión de la planta sino que sencillamente se encontraron con la puerta clausurada con cadenas y candados esta mañana. A un lado, un cartel indicaba que el establecimiento “permanecerá cerrado por tiempo indeterminado y hasta nuevo aviso”. El letrero llevaba la firma de “El Directorio” y no incluía más detalles.








