jueves, mayo 7, 2026
19.3 C
San Fernando del Valle de Catamarca

En una noche para el olvido, Racing volvió a fallar y quedó muy complicado en la Sudamericana

+ Leído

Ese cabezazo de gol de Maravilla, del viejo Racing, fue apenas un rayito de sol en medio de la tormenta. Los nubarrones volvieron a nublar rápido el cielo de la Academia. El equipo de Gustavo Costas se hunde. El fracaso absoluto está cada vez más cerca: ya no depende de sí mismo para no ser eliminado en fase de grupos de la Sudamericana. Comparte la zona con un venezolano (Caracas) y un boliviano (Independiente Petrolero). Sí, al borde del papelón.

Racing había llegado a Río de Janeiro con la misión imperiosa de no perder ante Botafogo para no comprometer su continuidad en este certamen. No pudo. Otra vez no pudo. Otra vez lo perdió solito. Con errores propios. Un rival mediocre, que con apenas tres remates al arco le hizo dos goles. Se pareció al de la ida, en el 2-3 en donde la Acadé también tuvo todo para no perderle e hizo todo mal.

En realidad fue Racing el que se hizo los goles. El primero fue en contra de Di Césare con una pésima resolución de García Basso, quien intentó despejar con su zurda cuando el cierre sobre la línea era de derecha. Fue otro primer tiempo desastroso de la Acadé, que se va multiplicando a lo largo del semestre. Un equipo sin reacción que no pateó al arco y se fue al descanso viendo pasar un partido que era vital. Con un mediocampo con muy poca presencia, conformado por Baltasar, Forneris y Toto Fernández, el equipo visitante no hizo pie.

Sin embargo, a diferencia de lo mostrado en los últimos partidos, en el segundo tiempo se vio a un Racing, al menos, reactivo. Con otro ímpetu fue a buscar lo que necesitaba. Lo encontró sacándole la pelota al Fogao y con la vieja fórmula del éxito: centro de Gabriel Rojas y cabezazo perfecto de Maravilla Martínez. Iban cuatro minutos y la Academia llegaba al empate. Y mejoraba. Y se ilusionaba. De fondo se escuchaba a sus hinchas. Parecía renacer el ADN del equipo. Martirena y Rojas se hacían anchos y profundos por las bandas. Sosa empezaba a ganar los duelos jugando de líbero. Martínez volvía a tener apetito.

Maravilla Martínez había empatado el partido (EFE).

Pero Racing no está bien. Ni individual ni colectivamente. Los que antes no fallaban ahora fallan. García Basso hace rato que está en baja (¿por qué Costas le dio otra chance teniendo a Pardo y Rojo?). El 1-2 llegó por otro error grosero. El central zurdo otra vez se equivocó. Sin confianza fue sobre la línea y en vez de ponerle el cuerpo al delantero -había llegado antes- sacó un rechazo al lateral. De ahí, Danilo se metió entre mil piernas dentro del área y sacó un tirito, muy muy tibio, que se le escurrió a Cambeses. Un gol tontísimo cuando Racing era más que Botafogo y se ilusionaba con ganar en Brasil.

Ese golpazo pegó duro. Apenas Zaracho empujó y estuvo cerca con dos remates. Pero al equipo ya le temblaban las piernas cual boxeador sentido. Ya jugado, Cambeses, en una noche negra, salió muy lejos y afuera del área, se llevó puesto a Cabral y Roldán le mostró la roja. Terminó atajando Sosa, pero no había tiempo para mucho más.

Facundo Cambeses se fue expulsado. (AFP).Facundo Cambeses se fue expulsado. (AFP).

Lo preocupante del presente de la Academia es que tiene frentes de tormenta por todos lados. A la evidente crisis deportiva se le suman los problemas extradeportivos. Un plantel que no tiene una buena relación con la dirigencia, con muchos de ellos que se quieren ir y, en medio, un Costas que ya no encuentra respuestas anímicas de sus jugadores. Se juega mucho con Estudiantes.

Racing, al borde del papelón. (AP)
spot_img
spot_imgspot_img
spot_img
spot_img
spot_img
Últimas noticias

Cifras alarmantes: OMS alerta por aumento de la miopía digital en niños y aconseja la regla 20-20-20

La Organización Mundial de la Salud (OMS) encendió las alarmas tras detectar un incremento del 30% en los diagnósticos de miopía...

Relacionadas

spot_img