Una de las declaraciones testimoniales más esperadas en la causa por enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni reveló que el jefe de Gabinete debe otros 65.000 dólares que no están documentados. Así lo contó su amigo Pablo Martín Feijoo, hijo de una de las jubiladas acreedoras y gestor de la compraventa del departamento de Caballito.
Feijoo declaró este miércoles durante tres horas ante el fiscal Gerardo Pollicita, quien tiene a cargo el expediente junto al juez federal Ariel Lijo. Entró y salió de Comodoro Py bajo una fuerte custodia de la Policía Federal Argentina y evitó a toda costa cruzarse con la prensa.
Bajo juramento, Feijoo dijo que él se hizo cargo de todas las obras y que le costaron, en total, 65.000 dólares. Esa parte del presupuesto, declaró el testigo, acordó recuperarla “por afuera” con el jefe de Gabinete, cuando éste pudiera vender su departamento ubicado en avenida Asamblea, barrio porteño de Parque Chacabuco.







