Nicolás Rosales Matienzo, el dimitente ministro de Educación de la provincia, dejó su cargo en medio de una polémica. Con las rotaciones de funcionarios dispuestas por el Gobierno, se conoció la salida del titular de la cartera educativa para ir a ocupar el cargo que dejaría vacante Marcos Denett en la Fiscalía de Estado.
Es así que Rosales Matienzo, el viernes 10, minutos antes de oficializar su dimisión a la cartera, rubricó convenios con el saliente fiscal de Estado, Marcos Denett, quien ocupará un puesto en YMAD.
Esos convenios entre ambos funcionarios incluyen la cesión en comodato de:
•Una camioneta de alta gama ( una de las cuatro compradas en plema Emergencia Económica en la gestión de Dalmacio Mera).
•Dos antenas Starlink.
•Un programa de capacitaciones para agentes de la administración pública en temas jurídicos, administrativos, tecnológicos y de gestión pública
•Una nómina de cuatro personas que quedan afectadas a ese programa.
Lo cierto es que, más allá de la legalidad que pudieran tener esos acuerdos rubricados, cabe preguntarse si es ético que la firma de los acuerdos se realice minutos antes de la salida de ambos funcionarios de sus cargos.
¿Por qué Rosales Matienzo debe llevar una camioneta del Ministerio de Educación a Fiscalía de Estado? ¿El órgano jurídico no cuenta con vehículos propios? ¿De qué se trata la capacitación que los empleados de Educación deben brindar a los cuatro empleados al cuerpo de asesores del Gobierno?
¿O será que Rosales Matienzo optó por mudarse llevándose los bienes del Estado y a un puñado de amigos para que lo acompañen?
Lo cierto es que todo resulta poco claro, por no decir bastante turbio.







