Según un informe del Observatorio de Argentinos por la Educación, el 51% de los estudiantes secundarios argentinos falta al menos 15 días por año, una cifra que marca un crecimiento sostenido del fenómeno y que expone un deterioro en la regularidad escolar.
El dato representa una suba de 7 puntos porcentuales en apenas dos años, ya que en la medición anterior el indicador se ubicaba en el 44%. El aumento, además, no fue aislado ni focalizado: se verificó en todas las provincias del país, consolidando una tendencia nacional que ya genera preocupación en distintos ministerios de educación, con especial énfasis en Capital y Provincia, donde las cifras son más elevadas.
El trabajo se apoya en un cuestionario sobre clima escolar de las pruebas Aprender 2024 de la Secretaría de Educación nacional, respondido por estudiantes del último año del nivel secundario. Aunque refleja la autopercepción de las ausencias, sus resultados son considerados representativos debido al carácter censal del operativo, que abarca a todos los alumnos del país.
El incremento fue de tal magnitud que en la edición 2024 de Aprender debió incorporarse un nuevo ítem para agrupar a los estudiantes con más de 30 faltas anuales, una categoría que no existía en 2022.
A nivel provincial, las diferencias son marcadas. El ranking de ausentismo lo encabezan:
- Buenos Aires: 66%
- Ciudad de Buenos Aires: 59%
- Tierra del Fuego: 55%
- La Pampa: 54%
En el extremo opuesto aparecen:
- Santiago del Estero: 28%
- San Juan: 29%
- Jujuy: 30%
- Catamarca 35%







