El RCD Mallorca dio la sorpresa de la jornada al imponerse por 2-1 frente al Real Madrid en un duelo vibrante correspondiente a La Liga. El equipo dirigido por Martín Demichelis consiguió un triunfo tan inesperado como vital en su pelea por salir de la zona baja de la tabla.
En la previa, el partido aparecía como uno de los más complejos del calendario para el conjunto balear, que necesitaba sumar para mejorar su situación. Lejos de conformarse, el equipo salió decidido a competir y terminó construyendo una victoria que puede marcar un punto de inflexión en la temporada.
El encuentro también tuvo un condimento especial: el reencuentro entre Demichelis y Franco Mastantuono, a quien el entrenador hizo debutar en River Plate cuando tenía apenas 16 años. Antes del inicio, ambos protagonizaron un saludo afectuoso, reflejando el vínculo que los une.
Dentro del campo, el Mallorca logró golpear en un momento clave. Sobre el cierre de la primera mitad, el mediocampista Manu Morlanes abrió el marcador tras una jugada que contó con la asistencia del argentino Pablo Maffeo, desatando la ilusión local.
En el complemento, el Real Madrid fue en busca de la igualdad y la encontró en el tramo final gracias a Éder Militão, que marcó el 1-1 a pocos minutos del cierre. El empate parecía sellado, pero el conjunto de Demichelis no bajó los brazos.
Ya en tiempo de descuento, apareció el delantero kosovar Vedat Muriqi para convertir el gol de la victoria y desatar la euforia en el estadio. El 2-1 definitivo llegó en un cierre frenético que dejó sin reacción al conjunto madrileño.
Por su parte, Mastantuono ingresó en el último tramo del partido con la intención de aportar frescura en ataque, pero no logró inclinar la balanza a favor del equipo visitante.
El triunfo no solo representa un golpe anímico enorme para el Mallorca, sino que también le permite, al menos de manera momentánea







